Pestiños con miel. Postre de Carnaval y Semana Santa

Pestiños con miel. Postre de Carnaval y Semana Santa

Icono personas Para 8Icono euro 0,4€/pers.Icono calorias 498kcal/100g

Ingredientes

  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Piel de medio limón
  • Piel de media naranja
  • 150 g de harina de trigo de todo uso
  • 5 g de impulsor químico (opcional)
  • 50 ml de vino blanco dulce
  • 25 ml de anís
  • Abundante aceite de oliva para freír
  • Para el almíbar de miel: 200 ml de agua
  • 100 g de azúcar
  • 50 g de miel

Uno de los dulces tradicionales de la gastronomía de nuestro país es, sin duda alguna, el pestiño. Esa masa crujiente, con sabor a anís y cítricos, que no tiene una fecha concreta a la que ligarlo vuelve loco a medio país. Empezamos a verlo en pastelerías y confiterías a partir de las Navidades, pero durante el Carnaval y la Semana Santa sigue decorando sus escaparates.

Nosotros pensamos que esto es consecuencia directa de lo tremendamente popular que es este dulce. Y no nos extraña lo más mínimo, porque esta fina masa de harina frita en aceite de oliva y pasada por miel está para empezar y no parar. Genial para acompañar ese café de sobremesa que pide a gritos un bocado dulce, para alegrar una merienda o, por qué no, para darse un capricho a la hora del desayuno.

Si eres de los que disfrutan con los postres de sartén, te gusta la miel y los sabores de antaño, entonces los pestiños son para ti. Ni lo dudes y lánzate a prepararlos porque son muy fáciles y en cuestión de un par de horas tendrás unos dulces caseros sobre la mesa que nada tendrán que envidiar a los de las mejores pastelerías del país.

Receta casera de pestiños

Preparación de la masa de los pestiños

  1. Infusionamos el aceite de oliva virgen extra calentándolo en una pequeña sartén con las pieles del limón y la naranja. Cuando comience a burbujear, retiramos el aceite del fuego y dejamos que se enfríe antes de proceder.
  2. Si queremos que los pestiños queden ligeramente suflados, podemos añadir un poco de impulsor químico (lo que conocemos comúnmente por levadura Royal) a la masa. No es necesario, así que al gusto de cada uno.
  3. Colocamos la harina y el impulsor químico (en caso de usarlo) en un recipiente hondo, Hacemos un hueco en el centro y añadimos el vino blanco dulce, el anís y el aceite infusionado ya frío que habremos pasado por un colador para que no caigan restos de limón o naranja.
  4. Mezclamos y amasamos ligeramente hasta obtener una masa homogénea con la que haremos una bola. La dejamos reposar cubierta con un paño durante 30 minutos, así será más maleable a la hora de extenderla y formar los pestiños.

Forma, fritura y presentación final de los pestiños de Semana Santa

  1. Dividimos la masa en bolitas de similar tamaño y las extendemos con un rodillo, dando forma ovalada. Doblamos uno de los extremos sobre sí mismo para darles forma de lazada y freímos en abundante aceite de oliva.
  2. Dejamos escurrir los pestiños en una fuente con papel absorbente o sobre un colador. Cuando estén fríos los pasamos por el almíbar de miel, que habrá de estar frío o tibio, y los dejamos escurrir sobre una rejilla metálica. Después de unos minutos, tendremos nuestros pestiños listos para disfrutar con un buen café, vaso de leche o tal cual.
  3. Para preparar el almíbar de miel, cocemos en un cacito el agua y el azúcar, a fuego medio bajo, durante 10 minutos o hasta que la mezcla comience a espesar. Añadimos la miel, removemos bien y cocemos durante 5 minutos más antes de retirar del fuego y enfriar.

Consejos para unos pestiños de rechupete

  • Cuando estiremos la masa con el rodillo, es importante que la dejemos bien fina para que el pestiño quede bien crujiente.
  • Sí no nos gusta el baño de almíbar de miel, también podemos optar por rebozar los pestiños en azúcar con canela molida.
  • Hay comunidades españolas en las que la masa se enriquece con semillas de anís o matalahúva, lo que potencia el sabor de los pestiños y les da una textura muy interesante. también se pueden añadir después del baño de almíbar. Al gusto de cada cual.
  • Si te sobran pestiños, los puedes guardar en un recipiente hermético en un lugar seco durante un par de días. La textura cambiará ligeramente y nos atrevemos a decir que mejorarán con el reposo, pues absorberán el baño de miel y quedarán jugosos por dentro.

Curiosidades de rechupete

Los pestiños forman parte del recetario tradicional español desde hace siglos y están muy ligados a la cocina conventual y a las celebraciones religiosas, especialmente en Andalucía y Extremadura. Su combinación de masa frita, anís y miel responde a una repostería humilde, pensada para aprovechar ingredientes básicos y conseguir un dulce duradero.

Aunque hoy los asociamos sobre todo a Semana Santa, antiguamente se preparaban durante todo el invierno, cuando la miel y el aceite eran productos habituales en las despensas rurales. Su popularidad hizo que acabaran extendiéndose por casi toda la geografía española, con pequeñas variaciones según la zona.

El uso de pieles de cítricos infusionadas en el aceite no es casual. Además de aromatizar la masa, ayudaban a conservar mejor el aceite reutilizado, una práctica muy común en cocinas domésticas de antaño.

En muchas casas los pestiños se elaboraban en grandes cantidades, ya que aguantan bien varios días y mejoran con el reposo, absorbiendo poco a poco el almíbar de miel.

Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails

Al preparar la masa suele surgir la pregunta de si es imprescindible añadir impulsor químico. No lo es, ya que los pestiños tradicionales no lo llevan, pero una pequeña cantidad ayuda a que queden ligeramente más aireados.

Cuando la masa se encoge al estirarla, normalmente se debe a un reposo insuficiente. Dejarla tranquila media hora facilita el trabajo y evita que se rompa o pierda forma.

A la hora de freír, aparece la duda de qué aceite es más adecuado. El aceite de oliva es el más tradicional y el que mejor aguanta la fritura, siempre que esté limpio y no demasiado caliente.

Si los pestiños quedan demasiado oscuros, el problema suele estar en la temperatura del aceite, que debe mantenerse media-alta pero sin humear.

Sobre el baño final, muchos preguntan si el almíbar debe estar caliente. Lo ideal es que esté templado o frío para que se adhiera bien sin ablandar en exceso la masa.

Cuando sobran pestiños, conviene saber cómo conservarlos. Guardados en un recipiente hermético y en lugar seco, se mantienen perfectamente un par de días y ganan jugosidad con el paso de las horas.

Última revisión: 12 marzo 2026

Hemos trabajado 2 horas y 50 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?

60 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.

Ilustración

4.4/58 votos


Categorías: Recetas de dulces tradicionales Recetas de postres con limón Recetas de postres sin huevo Recetas de postres y dulces Recetas de Semana Santa y Pascua

Etiquetas:

También te encantará...


Sobre el autor

Cuéntame qué tal te ha salido la receta, anécdotas, trucos o preguntas. Leo todos los comentarios y respondo siempre a las dudas. Firmado: Alfonso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Recetas de Rechupete » Recetario de cocina » Recetas de postres y dulces » Pestiños con miel. Postre de Carnaval y Semana Santa