Para 4
2.9€/pers.
367kcal/100g
Ingredientes
- 600 g de carne picada de cerdo
- 1 cucharadita de pimienta negra
- 3 dientes de ajo
- 4 cucharadas de pimentón dulce
- 1 cucharadita de pimentón picante (opcional)
- 2 cucharadas pulpa de pimiento choricero
- 100 ml de vino blanco
- 4 patatas medianas
- 4 huevos
- Aceite de oliva para freir
- Sal fina
La gastronomía española tiene platos únicos en cada uno de sus rincones. Hoy os traemos al blog un plato típico del sur, concretamente de Jaén, con años de historia a las espaldas. Esta receta de carnees el clásico picadillo de chorizo, también conocido como zorza, jijas o prueba de chorizo.
La receta es sencilla pero súper rica: hacemos un picadillo de chorizo a partir de carne picada y condimentos y disfrutamos. Nosotros vamos a añadirle una guarniciónde huevo frito y patatas, pero el picadillo se puede usar como acompañamiento en un montón de recetas: para acompañar a las legumbres o en un buen plato de pastao en empanadillasson sólo algunas de las ideas que podéis probar para usar esta receta.
El picadillo se puede comprar ya preparado, pero queda mucho más rico hecho de manera manual, tal y como os vamos a enseñar. El aporte calórico de la receta de hoy es alto, así que no conviene abusar de esta resera, pero para darnos el gusto de vez en cuando un plato tradicional está genial.
Receta casera de picadillo de chorizo con patatas
Elaboración del picadillo de chorizo con patatas


- Lo primero que haremos será preparar el picadillo de chorizo casero. Para ello, ponemos la carne picada en un bol bien amplio y reservamos.
- Lo siguiente será machacar en un mortero los ajos. Cuando hayamos machacado bien, salamos y echamos al mortero un vaso de vino blanco. Removemos. Una vez integrado, echamos la mezcla al bol de la carne.
- Lo siguiente es echar a la carne la pimienta negra, el pimentón dulce y el picante, la pulpa de pimiento choricero, un cucharada de sal y mezclar bien hasta integrar todos los ingredientes.
- Cuando hayamos mezclado bien, vamos a tapar el bol con film transparente y lo dejamos en la nevera, al menos tres horas para que macere.
- Unos 20 minutos antes de sacar la carne de la nevera, vamos a ponernos a pelar y cortar las patatas en bastones. Nos ponemos a freír para que, cuando saquemos la carne, estén prácticamente listas. Una vez fritas, las dejamos en una fuente con un platito debajo o papel de cocina para que absorba el exceso de aceite y reservamos la sartén para los huevos.
- Cuando sea hora de sacar la carne, vamos a preparar otra sartén con un buen chorro de agua y el fuego al máximo. Vertemos la carne junto a la grasita que habrá soltado y vamos moviéndola con una espátula de madera, cocinando por todos lados y picando para que se deshaga la masa. Cuando veamos que se ha cocinado por todas las partes, retiramos la sartén del fuego.
- Servimos los platos con una ración de picadillo y de patatas y los dejamos cerquita para colocar después el huevo.



















Preparación de los huevos fritos
- Ahora toca freír los huevos en la sartén de las patatas, que tendrá aceite suficiente para ello y no tardará mucho en calentarse. Para freír un huevo llenamos dos tercios de la sartén con aceite de oliva y la ponemos a fuego fuerte. El aceite debe estar bien caliente, cuanto más caliente esté más puntilla saldrá. Si queremos menos puntilla, no calentaremos tanto el aceite.
- Cascamos el huevo. Si no tenéis mucha práctica en este tema podéis ayudaros con el borde de una taza o vaso. Cuando el aceite esté bien caliente echamos el huevo a la sartén y le añadimos una pizca de sal.
- Ayudados por la espumadera empujamos un poco de aceite por encima de la clara y esperamos a que se haga la puntilla, sin pasarnos para que no se endurezca la yema. La puntilla la verás enseguida, es el borde crujiente del huevo.
- Recogemos el huevo con la ayuda de la espumadera y añadimos a un plato. Quedará un poco de aceite que hará la delicia de muchos con un buen trozo de pan. Ya veis que tiene su técnica, no es complicado, pero tampoco es lo más fácil del mundo.
Esta receta es una de esas que llaman a una buena siesta después, no lo vamos a negar. Pero a veces, las recetas tradicionales hay que acompañarlas cumpliendo las tradiciones, así que una cabezadita después de un buen plato de picadillo de chorizo no está nada mal.



Consejos para un picadillo de chorizo con patatas de rechupete
- Utilizar carne de cerdo con algo de grasa es clave para que el picadillo de chorizo quede jugoso y sabroso; una carne demasiado magra da como resultado un picadillo seco y menos agradecido.
- El tiempo de macerado marca la diferencia. Dejar reposar la carne al menos unas horas permite que el pimentón, el ajo y el vino se integren bien y el sabor sea mucho más profundo.
- A la hora de cocinar el picadillo, conviene deshacer bien la carne en la sartén y moverla constantemente para que quede suelta, sin apelmazarse y con una textura más agradable.
- Servir el picadillo de chorizo con patatas recién hecho, acompañado de un huevo frito con buena puntilla, convierte un plato sencillo en una comida redonda de las que piden pan y calma.
Curiosidades de rechupete
El picadillo de chorizo es una elaboración ligada históricamente a la matanza del cerdo, un momento fundamental en muchas zonas rurales de España. Durante esos días se probaba la carne adobada antes de embutirla, dando lugar a lo que en distintos lugares se conoce como zorza, jijas o prueba de chorizo. En Jaén y otras zonas de Andalucía, esta preparación se convirtió con el tiempo en un plato propio, servido caliente y acompañado de patatas o huevos.
Más allá de su función original, el picadillo de chorizo pasó a formar parte del recetario popular por su sencillez y su intensidad de sabor. Hoy sigue siendo una receta muy presente en bares y casas, especialmente como plato contundente o como base para empanadas, rellenos y guisos tradicionales.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
En más de una ocasión nos preguntáis si se puede preparar el picadillo de chorizo con antelación. La respuesta es sí, y además es muy recomendable, ya que el reposo en frío mejora notablemente el sabor al permitir que el adobo se asiente y se distribuya mejor por la carne.
También surge la duda sobre qué tipo de vino es mejor utilizar. Un vino blanco seco y sencillo cumple perfectamente su función, ya que aporta aroma sin tapar el sabor del pimentón ni del ajo, que son los verdaderos protagonistas del adobo.
Otra cuestión habitual es cómo reutilizar el picadillo que sobra. Este tipo de preparación es muy agradecida: se puede usar como relleno de empanadillas, para acompañar unas lentejas, como base de un plato de pasta o incluso para montar un bocadillo de los que no se olvidan fácilmente.
Última revisión: 22 febrero 2026
Hemos trabajado 4 horas y 20 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
30 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 120 min. para grabar y editar el vídeo, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
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