Para 4
3.9€/pers.
206kcal/100g
Ingredientes
- 2 pechugas de pollo
- 60 g de harina de trigo (también puedes emplear almidón de maíz o maicena)
- 60 ml de zumo de limón
- 120 ml de caldo de pollo
- 40 g de mantequilla
- 2 cucharadas de alcaparras
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (para dorar el pollo y pochar la cebolla)
- 5 g de sal fina (o al gusto de cada casa)
- 2 g de pimienta negra recién molida (o al gusto de cada casa)
- 20 g de perejil fresco finamente picado (para decorar y aromatizar el plato)
- Para las patatas fritas:
- 3 patatas medianas o 2 grandes (una por persona) especiales para freír
- Aceite de oliva virgen extra para freír
- Sal fina (la necesaria para las patatas)
En muchas cocinas, lo sencillo suele ser lo que más se repite. No hace falta montar un despliegue de ingredientes para conseguir un plato resultón, basta con combinar bien lo básico y tener claro el punto de cocinado. Ahí es donde recetas como esta entran en juego sin complicarnos la vida. La piccata de pollo es uno de esos platos que se hacen rápido, ensucian poco y quedan con ese toque ácido que engancha.
Aunque hoy la veamos en cartas americanas, la base de la piccata viene de Italia, donde originalmente se preparaba con ternera. Con el tiempo, el pollo ganó protagonismo por ser más económico y fácil de cocinar. Una receta italiana muy popular en EEUU donde empleamos la pechuga de pollo como ingrediente principal, una pieza de ave muy socorrida en muchas de nuestras recetas, puedes elegir entre todas las recetas con pechuga de pollo de nuestro blog.
La combinación de limón, mantequilla y alcaparras es brutal, no es nada casual: equilibra grasa, acidez y salinidad en un solo bocado. Además, su popularidad reciente se ha disparado tras aparecer en series como The Bear, que me flipa y donde he visto esta receta, tenía que hacerla en cas sí o sí, y todo un éxito, que se lo pregunten a Dani, uno de mis invitados.
Y si te gustan este tipo de platos con salsas rápidas, puedes probar también pollo al limón estilo chino, con ese toque crujiente y salsa intensa, solomillo al whisky, ideal para mojar pan sin parar, o pechugas de pollo en salsa de queso, cremosa y con carácter. Y ahora sí, nos metemos en faena con el paso a paso.
Receta casera de piccata de pollo con limón y alcaparras
Ingredientes para preparar la receta


Preparación de la base de la receta. Pollo y salsa
- Empezamos preparando el pollo. Salpimentamos los filetes por ambos lados y los pasamos ligeramente por harina, sacudiendo el exceso para que no se formen grumos en la sartén. Este paso es clave para que luego la salsa tenga cuerpo sin necesidad de añadir espesantes.
- Ponemos una sartén amplia al fuego con el aceite de oliva y la mitad de la mantequilla. Cuando esté caliente, doramos el pollo a fuego medio-alto durante unos 2-3 minutos por cada lado, hasta que esté bien sellado. No buscamos cocinarlo del todo aquí, solo que coja color. Retiramos y reservamos.
- En la misma sartén, sin limpiarla, añadimos el zumo de limón y el caldo de pollo. Rascamos bien el fondo con una cuchara de madera para aprovechar todos los jugos que ha soltado la carne, que es donde está gran parte del sabor.
- Incorporamos las alcaparras y dejamos que la salsa reduzca durante unos minutos a fuego medio. Veremos cómo empieza a espesar ligeramente y concentrar el sabor. En este punto, añadimos el resto de la mantequilla para darle ese acabado brillante y suave.






Preparación de las patatas fritas
- Pelamos 3 o 4 patatas medianas y las lavamos bajo el grifo para retirar el exceso de almidón. Después las secamos bien con papel de cocina.
- Cortamos las patatas en bastones de tamaño similar para que se frían de manera uniforme. No hace falta que sean perfectos, pero conviene que tengan un grosor parecido.
- Ponemos una sartén amplia o una freidora al fuego con abundante aceite. Cuando el aceite esté caliente, pero no demasiado fuerte, añadimos las patatas. Freímos las patatas durante unos 6 o 7 minutos a fuego medio. En esta primera fritura se cocinarán por dentro y quedarán blandas.
- Sacamos las patatas y las dejamos reposar un par de minutos sobre papel de cocina mientras subimos un poco la temperatura del aceite. Volvemos a freír las patatas durante unos 2 o 3 minutos más hasta que estén doradas y crujientes por fuera. Las retiramos del aceite, las escurrimos bien y añadimos sal al gusto.








Preparación final y presentación de la receta
- Volvemos a introducir el pollo en la sartén y dejamos que se termine de cocinar durante unos 5 minutos más, bañándolo con la salsa para que quede bien jugoso. Probamos de sal y ajustamos si hace falta.
- Terminamos espolvoreando un poco de perejil fresco picado por encima, que le da un toque de color y frescor. Servimos caliente, con la salsa por encima y listo para llevar a la mesa. Y pan, mucho pan, la salsa es gloriosa.
- Como guarnición, funciona muy bien con arroz blanco, puré de patata o unas patatas fritas caseras, que ayudan a aprovechar toda la salsa. En este caso nos hemos decidido por unas patatas fritas que en casa siempre vuelan, pero lo que se suele servir con este plato es un puré de patatas o polenta. Lo dejo a vuestro gusto.
Con esto tenemos un plato completo, sabroso y sin complicaciones. Ideal para una comida rápida entre semana o para quedar bien sin tirarse horas en la cocina.

Consejos para una picatta de pollo de rechupete
- Para sacarle aún más partido a esta receta, hay algunos detalles que marcan la diferencia. Es importante no cocinar en exceso el pollo para que no quede seco, ya que termina de hacerse en la salsa.
- Si no tienes alcaparras, puedes usar pepinillos picados (no es lo mismo, pero le da el toque a encurtido), aunque el sabor cambia ligeramente.
- También puedes adaptar la receta según lo que tengas en casa. Hay quien añade un chorrito de vino blanco antes del caldo para darle más profundidad, o incluso un poco de nata si busca una salsa más suave. En algunos restaurantes se sustituye el pollo por pavo o incluso pescado blanco, manteniendo la misma base de limón y mantequilla.
Algunas dudas que te pueden surgir. Contestando vuestros mails
Es normal que surjan preguntas cuando te pones con esta receta por primera vez. Una de las más habituales es si se puede hacer sin harina. Sí, se puede, aunque la salsa quedará algo más líquida. Otra duda frecuente es si el limón queda muy fuerte; la clave está en equilibrarlo con la mantequilla y el caldo, así que no resulta agresivo.
También nos preguntáis mucho si se puede preparar con antelación. Se puede, pero lo ideal es hacerlo en el momento, ya que el pollo recién hecho queda mucho más jugoso. Si lo recalientas, hazlo a fuego suave y añadiendo un poco más de caldo para recuperar la salsa.
Y por último, sobre las alcaparras, que no a todo el mundo le convencen. Se pueden reducir en cantidad o incluso omitir, aunque forman parte de la identidad del plato. Sin ellas, seguirá estando bueno, pero perderá ese punto característico que lo hace diferente.
Última revisión: 25 abril 2026
Hemos trabajado 2 horas y 20 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
30 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
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