Para 4
0.6€/pers.
120kcal/100g
Ingredientes
- 1 Kg. de pimientos rojos Lamuyo
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Necesitaremos además una fuente de horno y papel de aluminio.
Los pimientos asados al horno son una de esas preparaciones básicas que merece la pena dominar porque sirven para muchísimas recetas. Quedan dulces, tiernos, jugosos y con ese sabor ligeramente tostado que transforma una ensalada, una tosta o cualquier guarnición.
Para esta receta utilizamos pimientos rojos carnosos, preferiblemente de la variedad Lamuyo, porque tienen bastante carne y aguantan muy bien el horneado. Solo necesitamos aceite de oliva, sal y un poco de paciencia.
La clave está en asarlos hasta que la piel quede bien arrugada y la carne completamente tierna, dejarlos sudar después del horno y pelarlos mientras todavía conservan algo de calor. Así la piel sale prácticamente sola.
Cuando están en temporada merece la pena preparar una buena cantidad de una vez. Podemos utilizarlos en ensaladas, bocadillos, tostas, guisos o como guarnición, y también congelarlos en porciones para tenerlos listos cuando los necesitemos. Son también la base perfecta de recetas tradicionales como el asadillo manchego, donde se combinan con tomate, ajo y un buen aceite de oliva virgen extra. Además, el jugo que sueltan durante el asado tiene muchísimo sabor. No lo tiréis: filtrado y añadido de nuevo a los pimientos, los mantiene más jugosos y sabrosos.
Se me está viniendo a la cabeza una ración de pimientos asados, con queso de Arzúa-Ulloa y anchoas del Cantábrico. O también una tosta de pan gallego, con pimientos y ventresca de bonito del norte. Espero que os atreváis con ellos y los preparéis en casa, lo casero siempre triunfa.
Cómo hacer pimientos al horno
Preparación y horneado
- Elegimos pimientos rojos carnosos, firmes y de tamaño parecido para que se cocinen de manera uniforme. Los lavamos bien y los secamos.
- Precalentamos el horno a 200 ºC, con calor arriba y abajo.
- Colocamos los pimientos enteros en una fuente apta para horno. Los untamos ligeramente con aceite de oliva virgen extra por toda la superficie y añadimos una pizca de sal.
- Introducimos la fuente en la parte central del horno y bajamos la temperatura a 180 ºC. Horneamos durante unos 45-55 minutos, dependiendo del tamaño y grosor de los pimientos. A mitad de cocción, aproximadamente a los 25 minutos, les damos la vuelta con unas pinzas para que se asen de manera uniforme.
- Sabremos que están listos cuando la piel esté muy arrugada, presente zonas ligeramente tostadas y la carne se note completamente blanda al presionarla suavemente. Durante el horneado los pimientos soltarán bastante líquido. No lo tiréis, porque después lo aprovecharemos.






Cómo pelar y preparar los pimientos asados
- Sacamos la fuente del horno y, mientras los pimientos todavía están calientes, la cubrimos con papel de aluminio o con otra bandeja.
- Dejamos reposar los pimientos tapados durante 15-20 minutos. El vapor que generan ayuda a que la piel se desprenda mucho más fácilmente. Cuando podamos manipularlos sin quemarnos, retiramos primero el tallo y las semillas.
- Pelamos los pimientos tirando suavemente de la piel con los dedos. Si están bien asados debería desprenderse casi sin esfuerzo.
- Evitamos lavarlos bajo el grifo, porque perderíamos parte del sabor y de sus jugos. Cortamos la carne en tiras y la colocamos en un recipiente limpio. Colamos el líquido que ha quedado en la fuente para eliminar semillas o restos de piel y añadimos parte de ese jugo a los pimientos, es jugo es oro, tiene muchísimo sabor.
- Podemos servirlos templados o fríos con un poco de aceite de oliva virgen extra y sal, o utilizarlos como ingrediente en otras recetas.
- Y si no vamos a servirlos en el momento, los dejamos templar y los guardamos cuanto antes en un recipiente limpio y bien cerrado en el frigorífico. Si queremos conservarlos durante más tiempo, es preferible repartirlos en porciones y congelarlos.







Cómo conservar los pimientos asados
- Una vez asados y pelados, los pimientos deben enfriarse y guardarse en el frigorífico lo antes posible, dentro de un recipiente limpio y bien cerrado. Podemos añadir parte del jugo que han soltado durante el asado para mantenerlos jugosos y conservar todo su sabor.
- Si añadimos aceite de oliva, debemos seguir manteniéndolos refrigerados. Cubrir una verdura con aceite no la convierte en una conserva segura a temperatura ambiente ni permite establecer por sí solo que vaya a durar semanas o meses.
- Si hemos preparado mucha cantidad, una opción sencilla es congelar los pimientos asados en porciones. Podemos repartirlos en recipientes o bolsas aptas para congelación, acompañados de una pequeña cantidad de su propio jugo. Así podremos descongelar únicamente lo que vayamos necesitando.
- Lo que no debemos hacer es guardar los pimientos para todo el año simplemente cubriéndolos con aceite y sometiendo los botes unos minutos al baño María. Los pimientos son un alimento poco ácido y una conserva casera mal procesada puede favorecer el desarrollo de Clostridium botulinum, responsable del botulismo.
- Para que una conserva de pimiento pueda procesarse mediante baño María tiene que seguir un procedimiento validado de acidificación que garantice un pH inferior a 4,5, además del tratamiento térmico adecuado. Esta receta está pensada para preparar pimientos asados para consumir, refrigerar o congelar, no para elaborar una conserva estable a temperatura ambiente.
- Si tenemos pimientos frescos y buscamos otra forma de conservarlos durante meses, podemos optar por el secado de los pimientos en casa. Y cuando ya tenemos pimientos deshidratados, en nuestra guía de pimientos secos explicamos cómo rehidratarlos y utilizarlos después en la cocina.

Dudas frecuentes sobre los pimientos asados
¿Qué pimientos son mejores para asar?
Los pimientos rojos grandes y carnosos, como los Lamuyo, funcionan especialmente bien porque tienen bastante pulpa y aguantan perfectamente el horneado. Debemos escogerlos bien carnosos, duros y firmes al tacto, con un color brillante, la piel lisa, sin manchas ni golpes. Si observamos que están chafados o arrugados significa que ya llevan bastantes días almacenados.
¿A qué temperatura se asan los pimientos?
En esta receta los horneamos a 180 ºC, después de precalentar el horno a 200 ºC. Lo importante es que se cocinen lentamente hasta que la carne esté blanda y la piel muy arrugada.
¿Cuánto tardan en asarse?
Unos pimientos grandes suelen necesitar aproximadamente 45-55 minutos, aunque el tiempo dependerá de su tamaño, grosor y del propio horno.
¿Hay que darles la vuelta?
Sí. Darles la vuelta a mitad del horneado ayuda a que se cocinen y tuesten de manera uniforme.
¿Hay que quitarles las semillas antes de asarlos?
No es necesario. Podemos asarlos enteros y retirar después el tallo, las semillas y la piel.
¿Cómo se pelan fácilmente?
El truco consiste en dejarlos reposar tapados durante unos 15-20 minutos después de sacarlos del horno. El vapor facilita que la piel se desprenda casi sola.
¿Cuánto tiempo duran en la nevera?
Lo recomendable es guardarlos refrigerados en un recipiente limpio y cerrado y consumirlos en pocos días. Si queremos conservarlos durante más tiempo, es preferible congelarlos.
¿Cubrirlos con aceite permite guardarlos fuera de la nevera?
No. Cubrirlos con aceite no convierte los pimientos en una conserva estable a temperatura ambiente. Deben mantenerse refrigerados.
¿Se pueden asar pimientos verdes y amarillos?
Sí. Podemos utilizar pimientos de distintos colores, aunque cambiarán ligeramente el sabor, la textura y el tiempo de cocción dependiendo del grosor de cada variedad.
Última revisión: 26 septiembre 2026
Hemos trabajado 4 horas y 50 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
60 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 120 min. para grabar y editar el vídeo, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
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Excelente receta Alfonso. Muy fácil de elaborar, además me gusto las 3 maneras de conservar los pimientos. Mis más sinceras felicitaciones.
Hoy me he puesto manos a la obra y los he preparado según tu receta. Muchas gracias Alfonso, comeremos de rechupete.
Buenas tardes los acabo de hacer tal cual me dices y lo he metido en botes de cristal bien esterilizados.
Ahora me voy de vacaciones al volver solo tengo que sacarle y aliñardo.
Muchísimas gracias le sigo con sus recetas y son magníficas de diez.
Feliz verano para todos‼️
hoy mismo los prepararé y les cuento, siempre quise hacer conservas.
Gracias
Mil gracias Marisol! Un placer poder ayudar y sobre todo que confiéis en Recetas de Rechupete para disfrutar de la cocina. Ya verás que ricas quedan!
Ricos esos Pimientos !!
Estoy con los pimientos en el horno…. me ha gustado tu idea de conservarlos… y como yo tengo un pequeño huerto ecológico en mi finca… hoy, me he propuesto probar tu receta…. Muchas gracias por compartirla!!! Un saludo
no querras tambien un calabacín ecologico de mi huerta?
Manu! Son bien recibidos! En casa nos surtimos de la huerta de mi padre todos los años, aunque los calabacines ya se han acabado. Gracias