Para 4
1.95€/pers.
210kcal/100g
Ingredientes
- 1 pollo troceado
- 50 g. de mantequilla
- 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla picada
- 6 tomates pelados y picados
- 1 zanahoria y 1 rama de apio
- 75 ml de vino blanco
- 75 ml de agua o caldo de pollo
- Perejil fresco picado
- Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)
Hoy os presento una receta con pollo, un plato italiano muy apreciado, principalmente en la Toscana, en el norte de Italia.
Su origen no está demasiado claro, por una parte se dice que lo cocinaban los propios cazadores con los ingredientes más fáciles de encontrar y otros que llevaban de casa, como el vino.
Otras versiones nos cuentan que eran las mujeres de los mismos cazadores las que se lo tenían preparado para cuando llegaban. Se afirma que este plato gozaba de mucho éxito en las fondas cercanas a los lugares de caza.
El principal ingrediente de la salsa es el tomate. Para esta ocasión he elegido la variedad pera, ya que se trata de un tomate carnoso y sabroso. Esta hortaliza puede considerarse como uno de los iconos saludables de la dieta mediterránea por sus bondades nutricionales. Se trata de un ingrediente poco calórico, ya que su principal componente es el agua y destaca por su aporte de fibra que le confiere un poder saciante.
Esta es una receta simple que puede prepararse tanto con pollo como con conejo. Os presento la receta clásica que me parece la más sabrosa, un plato fácil y económico, un pollo guisado con una salsa de tomate y un toque de vino. Espero que la disfrutéis.
Receta casera de pollo alla cacciatora

Preparación del pollo a la cazadora
- El pollo tiene que estar troceado, podemos hacerlo nosotros mismos o le pedimos a nuestro carnicero que nos lo trocee.
- Los tomates tendrán que ir pelados y picados. Os recomendamos que lo hagáis al principio, de esta forma estarán preparados cuando haya que añadirlos. Para conseguir que el tomate quede bien pelado lo ideal es darle unos cortes en la piel y escaldarlos un par de minutos. Así la piel sale prácticamente sola y de este modo no encontraremos restos en la salsa. Pelamos, picamos y reservamos.
- Calentamos la mantequilla y el aceite en una sartén o en una cazuela refractaria.
- Mientras se calienta aprovechamos para ir picando la cebolla. No hace falta que los trozos sea muy pequeños.
- Cuando la mantequilla se haya derretido le añadimos la cebolla, la rehogamos ligeramente y a continuación colocamos los trozos de pollo. Iremos removiéndolo y dándole vueltas con frecuencia, hasta que tome un ligero color dorado.
- Mientras vigilamos el pollo vamos picando la zanahoria y la rama de apio. En algunas regiones se añade más cantidad de apio y zanahoria. También se pueden incluir champiñones en la salsa.
- Cuando el pollo presente un color doradito y la cebolla esté pochada, echamos el tomate, la zanahoria y el apio. Añadimos el vino blanco, dejamos que alcance un hervor y seguidamente vertemos el caldo de pollo (así quedará más sabroso que simplemente utilizando agua).
- Tapamos la cazuela y lo cocemos todo a fuego lento durante 45 minutos hasta que el pollo esté hecho por dentro. Cuando lleve aproximadamente la mitad del tiempo esparcimos perejil y salpimentamos al gusto. Una vez finalizado el tiempo de cocción dejamos que repose unos minutos y servimos caliente.
- Como casi todos los guisos si dejamos que asiente la salsa estará más sabroso, ya que se intensifican los sabores. Lo podemos acompañar con cualquier tipo de pasta o con arroz blanco. Espero que os guste.


















Consejos para un pollo alla cacciatora de rechupete
- Para conseguir una salsa con cuerpo y evitar que resulte ácida, es fundamental que el tomate pera esté bien maduro y se cocine a fuego muy lento, permitiendo que caramelice con la cebolla y el aceite de oliva virgen extra.
- El uso de una cazuela de barro o una cazuela refractaria ayuda a que el calor se distribuya de forma uniforme, algo vital para que el pollo troceado se cocine por igual y la carne no se separe del hueso antes de tiempo.
- Si buscáis una profundidad de sabor mayor, podéis sustituir el vino blanco por un vino tinto joven, lo que dará a la receta un color más oscuro y un carácter más rústico, muy típico de algunas zonas del interior de la Toscana.
- Resulta imprescindible no tener prisa con el rehogado inicial, ya que sellar bien el pollo junto a la mantequilla garantiza que los jugos se queden en el interior y la piel aporte toda su gelatina a la salsa.
Curiosidades de rechupete
La cocina de caza ha sido, históricamente, una de las bases de la subsistencia en las zonas rurales europeas. El término «alla cacciatora» hace referencia a una técnica de preparación que permitía cocinar las piezas cobradas en el campo con lo que se tenía a mano en la despensa: hortalizas básicas, hierbas aromáticas y el vino que los cazadores llevaban en sus zurrones.
Aunque hoy el pollo es el protagonista, esta receta nació para domesticar carnes más duras y bravas como las del faisán, la perdiz o el conejo de monte. Es curioso observar cómo este plato ha pasado de ser una comida de fortuna en mitad del bosque a convertirse en un estandarte de las fondas italianas y un reclamo turístico de la región toscana, demostrando que la sencillez técnica, cuando se basa en ingredientes de calidad, es la clave de la longevidad en el recetario tradicional.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
Es muy común que nos consultéis si es estrictamente necesario utilizar mantequilla además del aceite para esta preparación. Aunque el aceite de oliva es la base de nuestra dieta, la mezcla con la grasa láctea es una herencia del norte de Italia que aporta una untuosidad y un brillo a la salsa imposibles de conseguir de otra manera, por lo que recomiendo mantener ambos ingredientes para respetar el perfil de sabor original.
A menudo planteáis la posibilidad de añadir champiñones o setas de temporada para enriquecer el guiso. Es una excelente idea que encaja perfectamente con el concepto de «cazadora», siempre que se incorporen a la cazuela a mitad de la cocción para que no se deshagan y aporten ese aroma a tierra que tan bien combina con el tomate y el vino blanco.
Muchos usuarios tienen dudas sobre si se puede utilizar pollo de corral o campero para obtener un mejor resultado. Sin duda, la firmeza de la carne de un pollo criado en libertad aguanta mucho mejor los 45 minutos de fuego lento sin desmoronarse, aunque debéis tener en cuenta que estos ejemplares pueden requerir unos diez minutos adicionales de cocción y un poco más de caldo de pollo si veis que la salsa reduce demasiado rápido.
Finalmente, una pregunta recurrente es cuál es el mejor acompañamiento para no desvirtuar el plato. En Italia, lo más respetuoso con la tradición es servirlo con una polenta cremosa o un buen pan de hogaza para rebañar la salsa, pero si preferís algo más contundente, un arroz blanco de grano redondo absorberá todos los jugos de la verdura y el pollo, convirtiéndolo en un plato único extraordinario.
Última revisión: 20 enero 2026
Hemos trabajado 3 horas y 20 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
90 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
Categorías: Recetas con pollo Recetas de carnes y aves





Esta buenisimoooooooooooooooo
muy sabroso¡¡¡¡¡ desciendo de italos y me agrada que España enseñe. victor giudice Peru
Noooo qué cosa tan exquisita… Un olor espectacular… Económica y super sabrosa!!! ;)
Muchas Gracias por la receta, la hice invite unos amigos y me quedo delciosisimo.
Ojalá en el comedor de mi trabajo vieran esta receta, porque la que nos han preparado no tiene nada que ver, que buenísima pinta :)