Para 10
0.55€/pers.
359kcal/100g
Ingredientes
- 500 g. harina de trigo
- 250 g. azúcar
- 150 g. de manteca de vaca cocida
- 2 huevos
- 80 ml. licor de anís
- 20 g. levadura fresca de panadería
- 300 ml. de agua tibia
- Sal
Pontedeume es un bonito y encantador pueblo costero que está situado en la provincia de A Coruña, un lugar merecedor de una visita por muchos motivos. Entre ellos, para degustar sus especialidades gastronómicas y, por supuesto, para hacerse con una tradicional proia de Pontedeume. La proia es una receta antigua que nació de la necesidad de aprovechar las masas que quedaban de las cocciones del pan. Aunque en la actualidad la hacemos ex profeso y enriquecemos la masa, pero tradicionalmente no era así. La masa del pan se espolvoreaba con azúcar y se cubría con pegotes de manteca para, después, ir al horno.
No requiere de un amasado ni un formado difícil. La masa es muy líquida, recuerda a la de un bizcocho, y se deja caer sobre la bandeja del horno en que se va a hornear. Ella misma toma la forma y se expande cuando entra en contacto con el calor. Es deliciosa y tiene el sabor característico de la manteca y el anís, dos productos muy usados en la repostería tradicional española de cuya calidad depende -en gran medida- el resultado.
La proia de Pontedeume es un dulce tradicional de Galicia que no deberíais dejar de cocinar, disfrutar y compartir con familiares, amigos y demás compañeros de camino. Os la recomiendo fervientemente. También puedes probar otras recetas de dulces de Galicia que están de rechupete como las filloas de toda la vida, la bica mantecada gallega, la deliciosa tarta de Santiago o las orellas de Entroido, pero en este recopilatorio tenéis muchas más.
Receta casera de proia de Pontedeume





Preparación paso a paso
- He usado un robot de cocina porque la masa hay que trabajarla durante muchos minutos, pero se puede hacer perfectamente a mano. Nos tendrá ocupadas las manos, eso sí, pero saldrá igual de bien.
- En el vaso del robot introducimos el agua tibia y la levadura fresca de panadero, desmenuzada con los dedos, y la sal. Añadimos 3/4 partes de la harina y programamos 14 minutos a velocidad baja.
- Finalizado el tiempo de amasado, mantenemos la masa en el interior del vaso del robot (con la tapadera puesta) y dejamos que fermente en un lugar cálido durante unos 50-60 minutos. En caso de haber hecho la masa a mano, tapamos el recipiente con un paño de cocina limpio.
- Transcurrido el tiempo de reposo, añadimos la mitad del azúcar, la mitad de la manteca de vaca cocida -previamente derretida durante unos segundos en el microondas-, el huevo batido y 3/4 partes del licor de anís.
- Mezclamos a velocidad baja durante 10 minutos. En caso de hacerlo, nos tocará trabajar la masa con las mismas o con una rasqueta.
- A continuación forramos una bandeja de horno con papel vegetal, cubriendo también los laterales, y vertemos la masa en su interior. Es muy pegajosa y viscosa y se extenderá prácticamente sola, pero la podemos alisar con ayuda de una espátula.
- Espolvoreamos la masa con el azúcar que nos queda y colocamos pequeños trocitos de manteca por toda la superficie (cuando más pequeños, mejor).
- Introducimos la bandeja en el horno y cocemos la proia, en la posición central, a 200ºC con calor arriba y abajo, durante 30-35 minutos.
- Transcurrido el tiempo, retiramos la bandeja del horno y salpicamos la superficie con el resto del anís.
- Podemos, igualmente, espolvorear la proia con canela molida. Esto va en gustos.
- Dejamos atemperar la proia antes de porcionar y servir. Deliciosa con un vaso de leche fresca, con un café, una infusión o, para los más golosos, con una taza de chocolate caliente.









Consejos para una proia de Pontedeume perfecta
- Este dulce es tan básico que conviene hacerse con ingredientes de calidad, sobre todo con una buena harina de trigo de todo uso y con manteca de vaca cocida. En caso de no encontrar esta última, se puede sustituir por manteca de cerdo o por mantequilla (aunque es solo un apaño).
- Sed generosos con el anís, el sabor que le aporta es increíble.
- Esta proia no tiene la textura esponjosa ni la altura de un bizcocho. Ha de quedar bajita y densa, pero jugosa.
Curiosidades de rechupete
La proia de Pontedeume es uno de esos dulces gallegos nacidos del aprovechamiento, cuando nada se tiraba y todo se transformaba. Su origen está directamente ligado a las panaderías y a las casas donde se hacía pan a diario, reutilizando restos de masa que se enriquecían con azúcar y manteca antes de llevarlos al horno.
A diferencia de otros dulces tradicionales gallegos más conocidos, la proia mantiene una elaboración muy sencilla y una textura particular, más cercana a un pan dulce denso que a un bizcocho. Esa masa líquida que se vierte directamente en la bandeja es una de sus señas de identidad y explica su forma irregular y su aspecto rústico.
El uso de manteca de vaca cocida es clave en esta receta y marca una diferencia clara respecto a otros dulces peninsulares, donde predomina la mantequilla o la manteca de cerdo. Este ingrediente aporta un sabor profundo y muy característico, muy ligado a la tradición repostera gallega.
El anís, presente tanto en la masa como al final del horneado, no solo aromatiza la proia, sino que conecta esta receta con muchas otras elaboraciones festivas de Galicia, donde este licor ha sido históricamente uno de los más utilizados en la cocina dulce.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
Muchos me preguntáis si la masa de la proia de Pontedeume debe poderse amasar con las manos, y la respuesta es no. La masa es muy blanda y pegajosa, casi como la de un bizcocho espeso, y se trabaja removiendo más que amasando, incluso cuando se hace a mano.
Otra consulta habitual es por qué la proia no sube mucho en el horno. Esto es totalmente normal y forma parte de su carácter. No es un bizcocho alto ni aireado, sino un pan dulce bajo, denso y jugoso, con una miga compacta.
También surge la duda de si se puede sustituir la manteca de vaca cocida. Aunque se puede usar manteca de cerdo o incluso mantequilla, el sabor final cambia bastante. La manteca de vaca es uno de los elementos que definen la proia tradicional y merece la pena buscarla si se quiere un resultado fiel.
Por último, varios lectores preguntáis cómo conservar la proia una vez hecha. Lo ideal es guardarla a temperatura ambiente, bien tapada, donde se mantiene en buen estado durante dos o tres días, conservando su jugosidad sin necesidad de nevera.
Última revisión: 4 febrero 2026
Hemos trabajado 3 horas y 50 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
120 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
Categorías: Recetas con pocos ingredientes Recetas de bizcochos Recetas de dulces tradicionales Recetas de pan, masas y rebozados Recetas de postres y dulces Recetas fáciles y rápidas Recetas para hacer pan Recetas tradicionales




