Para 8
1.3€/pers.
350kcal/100g
Ingredientes
- 100 g de coco rallado
- 12 yemas de huevo
- 200 g de azúcar
- 200 ml de leche de coco
- 1 cucharada de mantequilla derretida
- Mantequilla y azúcar extra para engrasar el molde
Hay postres que conquistan a primera vista, y el quindim es uno de ellos. Con su color amarillo brillante, su superficie lisa y reluciente y ese toque tropical que le da el coco, es difícil resistirse a probarlo.
Este dulce brasileño tiene una textura única, con una parte superior suave y cremosa y una base ligeramente caramelizada gracias a la cocción al baño maría. Pero lo mejor de todo es que, a pesar de su apariencia sofisticada, es una receta sorprendentemente sencilla de hacer en casa. Si te gustan los postres con pocos ingredientes pero con mucho sabor, este te va a encantar.
El quindim es un claro ejemplo de cómo la gastronomía puede ser un reflejo de la historia de un país. Su origen se remonta a la época colonial de Brasil, cuando los portugueses introdujeron su tradición de dulces a base de yema de huevo, como los pasteles de Belém y las queijadas.
Sin embargo, en Brasil, la receta evolucionó con la incorporación del coco, un ingrediente abundante en la región, lo que le dio al quindim su sabor y textura tan característicos.
Si te ha llamado la atención el quindim, hay otros postres brasileños que podrían interesarte. Por ejemplo, las cocadas, coquitos, besitos o pastelitos de coco son un dulce a base de coco rallado y azúcar, con una textura más densa y masticable. También está el pudin de galletas, una especie de flan con un sabor suave y caramelizado. Y si prefieres algo más sencillo pero igual de delicioso, los brigadeiros, pequeñas trufas de chocolate y leche condensada, son una opción irresistible.
Receta casera de quindim

Preparación paso a paso
- Engrasamos bien los moldes individuales o un molde grande con mantequilla y espolvoreamos con azúcar. Esto ayudará a que el quindim se desmolde fácilmente y tenga ese brillo característico en la superficie.
- Pasamos las 12 yemas de huevo por un colador fino, sin presionar demasiado, para eliminar la membrana que puede aportar un sabor fuerte a huevo. Este paso es clave para lograr un quindim suave y sin rastros de olor a huevo.
- En un bol grande, combinamos las yemas tamizadas con el azúcar, el coco rallado, la leche de coco y la mantequilla derretida. Mezclamos bien hasta obtener una mezcla homogénea. No es necesario batir demasiado, solo asegurarnos de que los ingredientes estén bien integrados.
- Cubrimos el bol con film transparente y dejamos reposar la mezcla durante unos 30 minutos. Esto permitirá que el coco absorba parte del líquido y la textura del quindim sea más equilibrada.
- Distribuimos la mezcla en los moldes preparados, llenándolos hasta tres cuartas partes de su capacidad. Si usamos un molde grande, vertemos toda la mezcla y la nivelamos con una espátula.
- Colocamos los moldes en una bandeja de horno con agua caliente, asegurándonos de que el agua llegue hasta la mitad de la altura de los moldes. Esto garantizará una cocción uniforme y evitará que el quindim se reseque.
- Precalentamos el horno a 180°C y horneamos los quindins durante unos 40-50 minutos si son individuales, o hasta 1 hora si usamos un molde grande. Sabremos que están listos cuando la superficie esté firme al tacto y ligeramente dorada.
- Retiramos los moldes del horno y dejamos que se enfríen completamente a temperatura ambiente. Luego, los llevamos a la nevera durante al menos 4 horas para que adquieran la textura perfecta.
- Pasamos un cuchillo por los bordes de los moldes y desmoldamos con cuidado, volteando sobre un plato. Si hemos engrasado bien los moldes, los quindins deberían salir con facilidad y con su característico brillo en la parte superior.
- Presentamos los quindins en una bandeja y los servimos fríos, disfrutando de su equilibrio perfecto entre dulzura, cremosidad y el toque tropical del coco.





Consejos para un quindim de rechupete
- Para conseguir un quindim aún más brillante, podemos espolvorear más azúcar en los moldes antes de verter la mezcla.
- Si queremos un postre menos dulce, podemos reducir un poco la cantidad de azúcar sin afectar demasiado la textura.
- También podemos experimentar con versiones diferentes, agregando un toque de ralladura de limón o naranja a la mezcla para darle un toque cítrico refrescante.
- En cuanto a la cocción, es importante no subir demasiado la temperatura del horno, ya que un calor excesivo puede hacer que el quindim pierda su textura sedosa y se vuelva demasiado seco.
Curiosidades de rechupete
El quindim es el hijo trotamundos de la repostería portuguesa. Los portugueses llegaron a Brasil con sus recetas cargadas de yemas bajo el brazo, pero allí se encontraron con que no tenían almendras y sí montones de cocos. Hicieron el cambio y, sin quererlo, crearon un postre que es puro vicio.
Lo más gracioso es que la palabra viene de África y se usa para describir algo «delicado» o con «encanto», un nombre que le va al pelo porque ese color amarillo brillante y esa textura sedosa entran por los ojos. En Brasil es un imprescindible en cualquier fiesta que se precie, y aunque parezca un flan, esa capa de coco que se queda en la base al hornearlo lo hace único en su especie.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
Muchos tenéis pánico a que el postre sepa demasiado a huevo por llevar tantas yemas. El truco para evitarlo es no saltarse el paso de tamizarlas; tienes que pasarlas por el colador y dejar que caigan solas, sin apretar la membrana con la cuchara. Esa pielecilla es la culpable del olor fuerte, así que si la dejas fuera, el quindim te quedará con un sabor a coco y vainilla espectacular y superdelicado.
Otra pregunta fija es por qué hay que dejar reposar la mezcla antes de meterla al horno. No es por capricho; el coco rallado necesita hidratarse bien con la leche de coco y las yemas. Si te saltas el reposo, el coco se quedará flotando y la textura final no estará tan equilibrada. Ten un poco de paciencia y esos 30 minutos de espera se notarán un montón en el resultado final.
Respecto al momento de desmoldar, suele haber dudas sobre si hacerlo en caliente o en frío. Aquí no hay discusión: el quindim necesita frío de nevera, mínimo unas cuatro horas. Si intentas sacarlo antes de tiempo, se te va a desmoronar porque la grasa de la mantequilla y las yemas todavía no han asentado. Ten la precaución de engrasar el molde con mantequilla y azúcar, y verás que sale solo y con un brillo que parece un espejo.
Por último, consultáis a menudo si se puede usar coco fresco en lugar de rallado seco. Por supuesto que se puede, de hecho el sabor gana muchísimos puntos, pero asegúrate de rallarlo muy fino. Si usas coco seco, mira que no lleve azúcares añadidos para no descompensar el dulce, que ya lleva bastante con el que le echamos nosotros.
Última revisión: 27 enero 2026
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