Para 8
0.9€/pers.
315kcal/100g
Ingredientes
- 300 g de harina de trigo.
- 200 g de azúcar blanquilla
- 250 g de cerezas
- 1 yogurt natural (125 g)
- 1 sobre de levadura química tipo Royal
- 4 huevos grandes
- La ralladura de una naranja
- 100 g de mantequilla en pomada
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- 1 pellizco de sal
- 25 ml de ron añejo
- 1 cucharada extra de harina para rebozar ligeramente las cerezas
- Mantequilla y harina para el molde
Pocas frutas anuncian tan bien el buen tiempo como las cerezas. Llegan, duran lo justo y obligan un poco a aprovecharlas antes de que desaparezcan del frutero. En este bizcocho de cerezas van dentro de una masa sencilla, de las de yogur, mantequilla y huevos, pero con un punto más aromático gracias a la naranja, la vainilla y un chorrito pequeño de ron que no manda sobre el conjunto.
Aunque pueda recordar de lejos al clafoutis de cerezas, no estamos ante la misma receta. El clafoutis queda más cuajado, casi como una crema horneada con fruta, mientras que aquí buscamos una miga de bizcocho casero, esponjosa, tierna y con tropezones jugosos. Por eso conviene deshuesar las cerezas, secarlas bien y pasarlas apenas por harina antes de incorporarlas. No es un gesto decorativo: ayuda a que no se vayan todas al fondo. Y no os olvidéis de todos los consejos que tenemos en el blog de cómo aprovechar las cerezas, son perfectos para no tirar ni una cereza a la basura.
Este dulce entra de maravilla en desayunos, meriendas y sobremesas con café. Si os gustan este tipo de recetas, también os pueden encajar un bizcocho casero de yogur, un bizcocho de yogur con naranja o una tarta de cerezas estilo cherry pie, tres ideas que se mueven en esa zona feliz de fruta, horno y cocina de casa sin demasiadas complicaciones.
Receta casera de bizcocho de cerezas

Preparación paso a paso
- Lavamos las cerezas, las secamos muy bien y las partimos por la mitad para retirar el hueso. Reservamos unas pocas mitades para colocar por encima y dejamos el resto en un plato amplio.
- Ponemos las cerezas en un cuenco con el ron, mezclamos con cuidado y las dejamos reposar 10 minutos. No buscamos hacer una compota ni cocerlas, solo aromatizarlas un poco sin que suelten demasiado jugo.
- Escurrimos las cerezas si han soltado líquido y las secamos con papel de cocina. Después las mezclamos con una cucharada de harina, lo justo para que queden ligeramente cubiertas. Este paso ayuda a repartirlas mejor dentro de la masa.
- Precalentamos el horno a 180º C, con calor arriba y abajo. Engrasamos el molde con mantequilla y lo espolvoreamos con un poco de harina, retirando el exceso con unos golpecitos.
- En un bol grande batimos la mantequilla en pomada con el azúcar hasta conseguir una mezcla cremosa y más clara. Si usamos varillas eléctricas, con 3 o 4 minutos será suficiente.
- Añadimos los huevos de uno en uno, batiendo bien después de cada incorporación. No echamos el siguiente hasta que el anterior esté integrado. Sumamos la vainilla y la ralladura de naranja.
- Incorporamos el yogur natural y mezclamos de nuevo. La masa puede parecer algo cortada en este punto, pero se arregla al añadir la harina.
- Tamizamos la harina con la levadura química y la sal. La añadimos al bol en dos tandas, mezclando con una espátula o con varillas a velocidad baja. No conviene batir de más, porque el bizcocho quedaría más compacto.
- Agregamos las cerezas enharinadas y las repartimos con movimientos suaves. Vertemos la masa en el molde y colocamos por encima las cerezas reservadas, sin hundirlas demasiado.
- Horneamos durante 40-45 minutos a 180º C. Si vemos que se dora mucho por arriba antes de tiempo, lo cubrimos con papel de aluminio durante los últimos 10 minutos. Comprobamos el punto pinchando en el centro con una brocheta. Debe salir limpia o con alguna miguita húmeda, pero no con masa cruda.
- Sacamos el bizcocho del horno y lo dejamos reposar 10 minutos dentro del molde. Después desmoldamos con cuidado sobre una rejilla y dejamos que se enfríe por completo antes de cortarlo.












Consejos para un bizcocho de cerezas de rechupete
- Las cerezas frescas dan mejor resultado si están firmes y maduras, pero no blandas. Si están demasiado pasadas, soltarán más agua y la miga puede quedar apelmazada.
- No conviene cocer las cerezas antes de meterlas en el bizcocho. En esta receta es mejor macerarlas poco tiempo con ron y secarlas bien, para conservar trozos jugosos sin convertir la masa en una compota.
- Si queréis hacerlo sin alcohol, eliminad el ron y añadid una cucharada de zumo de naranja. El bizcocho quedará igualmente aromático y apto para todos.
- La mantequilla debe estar blanda, no derretida. Si la fundimos, cambia la textura de la masa y se pierde parte de esa miga tierna y aireada.
- Para conservarlo, guardadlo frío en una lata, bolsa alimentaria o recipiente hermético. Aguanta bien 3 días, aunque el primer y segundo día suele estar en su mejor momento.
Curiosidades de rechupete
Las cerezas y los postres de horno se llevan especialmente bien porque aportan acidez, color y jugosidad. En Francia, el ejemplo más conocido es el clafoutis, una tarta sencilla en la que la fruta se hornea con una masa líquida parecida a la de los crepes. Tradicionalmente se preparaba con las cerezas enteras, aunque en casa resulta mucho más cómodo y seguro retirarlas el hueso.
En repostería casera, las frutas pequeñas como cerezas, arándanos o grosellas suelen tener el mismo problema: tienden a bajar durante el horneado. Por eso se secan bien y se pasan ligeramente por harina antes de mezclarlas con la masa. No hace milagros si la masa es muy líquida, pero en un bizcocho de yogur y cerezas ayuda bastante.
La naranja funciona aquí como compañera natural de la cereza. No tapa su sabor, pero levanta el aroma de la mantequilla y deja un perfume fresco que hace que el bizcocho parezca menos pesado. Con limón también queda bien, aunque el resultado es algo más punzante.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails
A veces el primer susto llega al cortar la primera rebanada y ver que la fruta se ha ido abajo. Para evitarlo, las cerezas no deben entrar mojadas en la masa. Hay que escurrirlas, secarlas y pasarlas por una pizca de harina antes de añadirlas. También ayuda que la masa no quede demasiado líquida.
Quien tenga cerezas congeladas puede usarlas, pero conviene hacerlo con cabeza. En ese caso, mejor añadirlas todavía congeladas o apenas descongeladas y muy bien secas, porque si se descongelan del todo suelen soltar mucho jugo. El tiempo de horno puede alargarse 5 minutos.
El ron no es obligatorio. Si el bizcocho lo van a comer niños o simplemente no os gusta el alcohol, se puede quitar sin tocar el resto de la receta. Una cucharada de zumo de naranja o unas gotas extra de vainilla cubren ese papel aromático sin complicar nada.
Otra duda razonable está en el molde. Con uno de corona se hornea de forma bastante uniforme, pero un molde redondo de 22 o 24 cm también sirve. Lo importante es no usar uno demasiado pequeño, porque la masa subiría en exceso y tardaría más en cocerse por el centro.
Última revisión: 24 abril 2026
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