Para 4
3,6€/pers.
185kcal/100g
Ingredientes
- 1 bolsa de pasta Capricci o similar
- 2 latas de atún en aceite de oliva
- 1 bote de guisantes extrafinos
- 1 lata de maíz dulce
- 2 huevos
- 4 anchoas
- 1 cucharada grande de mostaza
- Sal y pimenta al gusto
- 9 cucharadas de aceite de oliva
- 3 cucharadas de vinagre
- 1 cucharada de azúcar
En cuanto empiezan los días de calor, este tipo de platos se gana un hueco fijo en la mesa. Una ensalada Gigli con atún tiene todo lo que se le pide a una receta de verano: se prepara sin complicaciones, se puede dejar hecha con antelación, aguanta bien el paso por la nevera y entra sola cuando no apetece encender media cocina. Encima, con una pasta vistosa como los gigli, el resultado queda de lo más lucido sin tener que hacer malabares ni sacar media despensa.
Aquí el asunto no va de hacer algo sofisticado, sino de acertar con una combinación que funciona. La pasta pone la base, el atún en aceite de oliva da cuerpo, el maíz y los guisantes añaden ese punto dulce y amable que redondea el conjunto, y las anchoas levantan el plato con un golpe de sabor mucho más serio de lo que parece al leer los ingredientes. Luego llega la vinagreta de mostaza, que es la que termina de poner orden: un aliño con nervio, con equilibrio entre ácido, grasa y dulzor, y con la fuerza suficiente para que la ensalada no se quede plana.
Dentro de esa familia de platos fríos que resuelven una comida sin montar jaleo, esta receta encaja muy bien junto a una ensalada de pasta con calabaza y gorgonzola, una ensalada campera o una ensalada de arroz y quinoa: tres ideas de la misma casa editorial que juegan en esa liga de recetas frescas, completas y muy agradecidas cuando el tiempo aprieta.
Receta casera de ensalada de gigli con atún y anchoas

Preparación paso a paso
- Cocemos los huevos. Los ponemos en un cazo con agua, llevamos a ebullición y los dejamos unos 10 minutos para que queden duros. Después los enfriamos, los pelamos y separamos claras y yemas. Picamos las claras y reservamos las yemas para la salsa.
- Cocemos la pasta. Ponemos abundante agua a hervir en una olla grande y la salamos bien. Añadimos la pasta Gigli y la cocemos el tiempo que indique el envase, buscando que quede al dente. No hace falta echar aceite al agua: lo que evita que se pegue de verdad es remover bien al principio de la cocción.
- Cortamos la cocción y enfriamos. Escurrimos la pasta en cuanto esté en su punto. Si queremos que se enfríe rápido para la ensalada, la refrescamos unos segundos bajo agua fría, la escurrimos muy bien y la extendemos en una fuente amplia para que no se apelotone. Mientras pierde calor, seguimos con el resto de ingredientes.
- Preparamos el compango. Escurrimos el maíz y los guisantes. Desmigamos el atún. Cortamos las anchoas en trocitos pequeños. En una ensaladera grande mezclamos la pasta ya templada o fría con el maíz dulce, los guisantes, el atún, las anchoas y las claras de huevo picadas.
- Hacemos la vinagreta de mostaza. En un bol ponemos el vinagre, el azúcar, la mostaza, una pizca de sal, pimienta negra y las yemas cocidas desmenuzadas. Batimos bien hasta formar una base cremosa y, sin dejar de mover, añadimos el aceite de oliva poco a poco para que emulsione y quede una salsa ligada, sabrosa y con más cuerpo.
- Aliñamos la ensalada. Vertemos la vinagreta sobre la mezcla y removemos con mimo para que la pasta se impregne bien y no se rompa. Probamos de sal y pimienta y corregimos si hace falta.
- Dejamos reposar y servimos. La guardamos en la nevera unos 15 o 20 minutos para que se asienten los sabores. Después la servimos bien fresca. En ese reposo corto gana bastante, porque la pasta termina de recoger el aliño y el conjunto queda mucho más redondo.



Consejos para una ensalada de pasta con atún de rechupete
- No pasemos la pasta de cocción. En una ensalada fría, una pasta blanda se viene abajo enseguida y el plato pierde gracia.
- Escurramos bien maíz, guisantes y atún. Si entran con demasiado líquido, la vinagreta se aguará y el aliño quedará flojo.
- Troceemos poco las anchoas, pero no las machaquemos. Interesa encontrarlas de vez en cuando, no convertirlas en una pasta salada.
- Emulsionemos bien la salsa antes de añadirla. La proporción de 3 partes de aceite por 1 de vinagre funciona muy bien como base, y aquí además la mostaza y la yema ayudan a que quede más estable.
- Aliñemos cuando la pasta ya no esté humeante. Si está ardiendo, absorberá de golpe y el resultado puede quedar más pesado de la cuenta.
- Demos un pequeño reposo en frío antes de llevarla a la mesa. No hace falta dejarla horas: con un rato corto ya mejora bastante.
- Probemos al final. El atún y las anchoas ya aportan sal, así que conviene ajustar al terminar y no antes.
Curiosidades de rechupete
Lo mejor que tiene esta receta es que vive feliz con ingredientes de despensa. No depende de un producto delicado ni de una temporada concreta, así que sale igual de apañada para una comida rápida entre semana que para dejar una fuente grande en la mesa y que cada uno se sirva lo suyo.
También tiene mucha lógica que la mostaza, el atún y la anchoa se entiendan tan bien. Uno da acidez y carácter, otro llena el plato y el tercero mete profundidad. No hace falta complicarlo más: con tres ingredientes bien medidos ya se consigue un aliño con bastante más personalidad que la típica ensalada de pasta aliñada deprisa y corriendo.
Y luego está la propia forma de la pasta. Los gigli o formatos parecidos tienen pliegues y curvas que hacen justo lo que interesa aquí: atrapar la salsa y recoger trocitos pequeños del relleno. En una receta así, esa tontería aparente se nota mucho en cada bocado.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails
A más de uno le pasa que prepara este plato con tiempo y le asalta la duda de si se puede dejar hecha de un día para otro. Poder, se puede, y además aguanta bastante bien en frío. Lo único importante es guardarla tapada y, si vemos que al día siguiente ha chupado mucho aliño, arreglarla con una cucharada extra de aceite y unas gotas de vinagre antes de servir.
No es raro tampoco que aparezca la pregunta de qué pasta va mejor para esta ensalada. La respuesta corta es clara: mejor una pasta corta con pliegues, vueltas o huecos. Fusilli, farfalle, capricci, gigli o penne funcionan mejor que un espagueti troceado sin más, porque sujetan la vinagreta y reparten mejor el relleno.
En otras cocinas surge enseguida el debate sobre si el azúcar es imprescindible en la salsa. No, no lo es, pero aquí sí cumple una función útil. No busca convertir el aliño en algo dulce, sino redondear la acidez del vinagre y domar la potencia de la mostaza y la anchoa. Si no os convence, podéis reducirla un poco, pero quitarla del todo cambia bastante el equilibrio.
Cuando ya está todo mezclado, también se nota la inquietud por si conviene añadir más cosas a la ensalada. Se puede, claro, pero sin perder el norte. Un poco de cebolla tierna, aceitunas o tomate le irían bien; el error está en meter media nevera y acabar con un plato sin dirección. En esta receta funciona precisamente que todo va a favor de la pasta y de esa vinagreta con mostaza.
Última revisión: 11 abril 2026
Hemos trabajado 2 horas y 20 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
30 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
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Hola Alfonso!
Me encanta tu blog, y esta ensalada tiene una pinta estupenda.
Tengo una duda, ¿se pueden agregar también las yemas del huevo duro? A mí me gustan mucho, y me ha llamado la atención que aquí se queden fuera, pero sabiendo lo bien que cocinas, estoy segura de que hay una razón :)
Un saludo!
Pues la única es porque tinta la ensalada, pero las puedes introducir a la salsa de mostaza aunque así el sabor no lo vas a notar, pero ya sabes imaginación al poder, y lo bueno de las ensaladas es que le puedes hechar lo que te guste, ya subiré alguna más de ensalada.
Besos
yupiii Alfonso. Por fin te tenemos en la web. Bueno, pero no dejes de traernos postres, que no es lo mismo en foto que en el paladar.
Un beso y enhorabuena por la página -bueno, y a Jimena también, por diseñadora y degustadora :-)
Vamos ya Alfonso que temarra!!! Además bien sanote.
La próxima barbacoa eligirás el menú.
Un abrazo muy fuerte.
¡Me apunto el consejo, gracias!
Me gustó la idea y la hice, quedó buenisimo, un exito!