Ribollita. Sopa de verduras al estilo de la Toscana

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Por Alfonso López Alfonso López Alonso - Cocinero en Recetasderechupete.com

Ribollita. Sopa de verduras al estilo de la Toscana

Ingredientes

  • 200 g. de cannellini o en este caso alubias blancas
  • 300 g. de repollo blanco
  • 300 g. de col rizada
  • 2 dientes de ajo
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla morada
  • 100 g. de apio
  • 2 tomates pera
  • 2 patatas para cocer
  • 1 cucharadita de tomillo molido o fresco
  • 1 manojo de albahaca fresca picada
  • Pan de hogaza duro (a ser posible 6 rebanadas de pan integral o centeno)
  • Sal y pimienta negra recién molida (al gusto de cada casa)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Queso parmesano rallado

Cómo hacer esta sopa de verduras al estilo italiano, una receta tradicional de la Toscana, la Ribollita.

Cuando nieva, llueve o hace frío como en estos días… lo que pide el cuerpo es un platito cálido y reconfortante, y esta sopa lo tiene todo para que no quieras comer otra cosa.

La ribollita toscana es una sopa que se suele preparar de un día para otro, como la mayoría de los guisos y sopas (si no llevan pasta) está mejor al día siguiente, con lo que tendréis sopa para dos días mínimo, y si os gusta tanto como a nosotros, podéis tomarla hasta para cenar.

Esta sopa de verduras toscana o ribollita es casi como un guiso, y es como nos gusta tomarla en casa, pero si prefieres una sopa más fina, simplemente añades más caldo de verduras y la tomas a tu gusto. Recordad que al llevar legumbres, en este caso cannellini, que son como los frijoles o alubias blancas, necesitamos remojarlas un día antes para hidratarlas. Esta al nivel de la sopa minestrone o la sopa de verduras que tanto éxito tiene en el blog.

Además esta sopa es un plato equilibrado, lleva legumbres, verduras, aceite de oliva virgen extra, patatas, pan y queso. Con lo que podemos tomarla incluso como plato principal sin ningún problema, es una comida contundente llena de nutrientes. Muchos tipos de vegetales, más los cannellini, lo convierten en una excelente fuente de fibra, vitaminas A y C, y una buena fuente de proteínas y minerales.

Cómo la mayoría de las recetas tradicionales es difícil establecer una receta única ya que cada familia en Italia la hace de una manera distinta, aunque suele llevar los ingredientes que veis en la receta. Al estar en España la he adaptado un poco a lo que puedes encontrar en el mercado pues el repollo negro y los cannellini no los he encontrado.

Pero como siempre digo, en cada país encontraremos recetas similares, por ejemplo la fassoulada griega, que es una sopa muy similar a esta. ¿Con cuál os quedáis?

Las alubias para la sopa

  1. Como no encontraba cannellini he comprado unas alubias blancas secas, envasadas al vacío, por lo que es necesario ponerlas en remojo de víspera, el día anterior. Al menos deben de estar unas 10-12 horas en agua templada, con un puñado de sal, y que cubra por completo las legumbres.
  2. Antes de comenzar con la sopa, las pasamos por agua para quitar impurezas, y de paso revisamos si hay alguna alubia estropeada o demasiado dura. De esta manera nos evitaremos encontrárnosla en la cazuela.
  3. Cocinamos la alubias en abundante agua fría y con un poco de sal. El tiempo exacto varía un poco según su variedad, las más tiernas necesitan mínimo 45 minutos, pero algunas alubias piden al menos una hora o hora y media, aunque siempre tienes la opción de la olla expres, en 18 minutos las tendréis listas.
  4. Durante este tiempo será necesario desespumar, es decir, retirar la espuma que se formará en la superficie y que arrastra impurezas. Lo hacemos con un cazo y con cuidado de no enturbiar el agua en exceso.
  5. Probamos para ver que estén cocidas y cuando estén listas, las escurrimos y guardamos el agua de su cocción. Reservamos.

Preparación de las verduras para la sopa Ribollita

  1. Mientras se cuecen las alubias pelamos las patatas y la zanahoria, cortamos todo (incluido el apio, el tomate y la cebolla) en trocitos pequeñitos. Pelamos los dientes de ajo y picamos finamente. Lavamos la col y el repollo y cortamos en tiras de unos 2 centímetros de ancho más o menos. Reservamos todo.
  2. Tal como os decía en la introducción podéis emplear aquellas que se adapten a vuestra zona y temporada. Le iría bien también un poco de calabaza, coliflor y unas acelgas o grelos. No sería una ribollita pero estará igual de buena. Más si es al gusto de casa, lo que siempre os digo, que las recetas sean la base para aprender y luego vosotras seáis creativas en la cocina.
  3. En una cazuela grande vertemos 50 ml. de aceite de oliva virgen extra y sofreímos la cebolla, el ajo y el apio con el tomillo seco, como si fuese el tradicional sofrito italiano. Cuando esté todo pochadito, añadimos las zanahorias, el tomate en dados y las patatas, con el resto las verduras (la col rizada y el repollo). Salpimentamos y removemos todo para juntar bien los ingredientes y que empiecen a soltar su agua.
  4. Añadimos el agua de cocción de las judías hasta llegar un par de centímetros por debajo de la superficie de las verduras y cocinamos unos 10 minutos a fuego alto. En cuanto empiece a hervir bajamos el fuego y dejamos hervir durante otros 40 minutos. Si es necesario añade más agua y si tenéis caldo de verduras, mejor.
  5. Es hora de añadir las alubias blancas cocidas, la albahaca troceada y apartamos del fuego. Removemos para que se junten los sabores y probamos el punto de sal por si fuese necesario añadir más.

Presentación final de la Ribollita

  1. Nos quedaría tostar el pan, con tostadora o bien en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra.
  2. Servimos la sopa ribollita en una sopera grande o en los platos individuales. Colocamos una rebanada de pan en la base del plato o en la sopera, ponemos encima un cucharón de verduras, y repetimos otra vez con pan y verduras.
  3. Ponemos un poquito de queso recién rallado por encima y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. En casa nos apasiona la pimienta negra, y solemos añadir un poco por encima de la sopa, pero eso ya al gusto de cada uno. Por supuesto, si hay algún celiaco en casa, pon la sopa sin pan y listo.

Dejamos reposar un par de minutos y a disfrutar de un buen plato de sopa italiana. Y si queréis una versión más saludable, podéis preparar la sopa sin pan ni queso, tal como os muestro en la foto de abajo, también muy rica, más sopa y menos contundente.

Por Alfonso López

Empecé Recetasderechupete.com en 2009. En estos años he escrito recetas y libros, grabado vídeos, he dado cursos presenciales y clases en escuelas de hostelería. Y cocinar para mi familia y amigos sigue siendo mi gran pasión. En esta web quiero compartir contigo toda mi experiencia, para que disfrutes de la cocina tanto como yo y todos tus platos salgan de rechupete.

Alfonso López Alonso - Cocinero en Recetasderechupete.com

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  1. Elena dice:

    Esta sopa la probé en Italia hace unos años, deliciosa! Esta semana compro todo y la preparamos en casa, de verdad, Alfonso, siempre dando buenas ideas. Gracias

  2. ANGELES dice:

    Alfonso con el tiempo que nos está haciendo me parece una magnifica idea estas sopas. con ingredientes fácil de encontrar y muy apetitosas, las probaré este finde. Muchas gracias por tus ideas.

  3. Maribel dice:

    ¡Como apetece guisar esta receta!
    Solo tengo una duda. Vivo en Madrid y no sé la diferencia entre col rizada y repollo… para mí es lo mismo. ¿Podrías nombrarlos de otra manera para que yo pueda diferenciarlos?
    Muchas gracias por tus recetas

    • Alfonso dice:

      Hola Maribel! Es muy fácil, le puedes preguntar a tu frutero de confianza, te ayudará seguro. Pero te dejo las diferencias, el repollo tiene un tono blanco o verde pálido y sus hojas son lisas. Ambas son ricas en fibra, pero la col rizada como indica, no es lisa, es rugosa, mucho más verde y le supera en aporte con 4,20 g por cada 100 frente a 2,40 g del repollo. Las dos son de la misma familia. En Galicia y Portugal se suele emplear más la col rizada, incluso le iría bien a esta receta, berza o grelos. Espero que te guste tanto como a nosotros en casa.

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