Para 4
3.5€/pers.
255kcal/100g
Ingredientes
- 300 g de arroz SOS Especial Risotto
- 800 ml de caldo de verduras caliente
- 2 tomates grandes maduros (pelados y troceados)
- 60 g de parmesano rallado
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 1 burrata fresca
- 1 vaso pequeño de vino blanco seco
- 1 cucharada de concentrado de tomate
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de mantequilla
- Sal y pimienta negra recién molida
- Hojas de albahaca fresca para servir
Hoy preparamos un risotto de tomate fresco con burrata y albahaca, una combinación cremosa, suave y llena de sabor mediterráneo. No es la receta italiana más rápida del mundo, pero sí una de las más agradecidas: cada cucharada te recuerda que el esfuerzo merece la pena.
El risotto es uno de los platos más emblemáticos del norte de Italia, especialmente de Lombardía y Piamonte. Tradicionalmente se elabora con arroz arborio o carnaroli, tipos de grano corto que liberan almidón y consiguen esa textura cremosa tan característica. Y para que este risotto salga bien os recomiendo el arroz especial risotto de nuestros amigos de SOS. En el caso de que nunca te hayas atrevido a preparar un buen risotto, este es tu día, ya que no solo te enseñamos a prepararlo, sino que también te mostramos algunos consejos o recomendaciones que consideramos que debe seguir para que el risotto te quede perfecto.
Recetas de risotto hay miles, por eso hemos creado este recopilatorio con algunas de las mejores recetas de risotto. Aunque solemos asociarlo a versiones más clásicas como el risotto alla milanese o el de setas, el de tomate es una evolución más moderna y ligera. En algunas regiones costeras se prepara con tomate fresco para darle un toque veraniego, y en el sur de Italia incluso se mezcla con burrata o mozzarella para potenciar su cremosidad.
Explorar otras variantes de risottos demuestra la versatilidad de este plato italiano más allá de la versión de tomate, burrata y albahaca. El risotto de pollo y setas combina la jugosidad de la carne con los aromas terrosos de las setas, resultando en un plato contundente y lleno de sabor que funciona tanto en otoño como en invierno.
El risotto de berenjenas, con sus notas suaves y ligeramente ahumadas al pasar las berenjenas por la sartén antes de integrarlas en el arroz, ofrece una alternativa vegetal con mucha personalidad. Para quien busca algo más ligero y saludable, el risotto de espinacas aporta color y un perfil nutricional interesante sin renunciar a la textura cremosa característica de los arroces al estilo italiano.
Receta casera de risotto de tomate fresco con burrata y albahaca
Preparación de la base del risotto



1. Pelamos y picamos la cebolla y los ajos en trozos muy finos. En una cazuela amplia, calentamos el aceite de oliva a fuego medio y pochamos la cebolla durante unos 8 minutos, hasta que quede transparente. Añadimos el ajo picado y dejamos que suelte aroma sin que se dore demasiado.
2. Agregamos los tomates troceados y el concentrado de tomate. Cocinamos todo durante 10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que el tomate se deshaga y se convierta en una salsa espesa. Salpimentamos al gusto.
3. Echamos el arroz directamente sobre el sofrito y lo rehogamos un par de minutos, removiendo para que se impregne bien de sabor. Vertemos el vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol a fuego medio. Este paso es clave para que el grano absorba el aroma del vino y el tomate.










Cocinar el risotto
4. Vamos añadiendo el caldo de verduras poco a poco, un cazo cada vez, sin dejar de remover. Esperamos a que el arroz absorba el líquido antes de añadir el siguiente. Este proceso llevará unos 18-20 minutos. No hay que tener prisa: el truco está en mover y observar cómo el arroz se va volviendo cremoso.
5. Cuando el arroz esté en su punto (al dente y con una textura melosa), retiramos del fuego y añadimos la mantequilla y el parmesano rallado. Mezclamos bien para integrar y conseguir ese brillo característico del risotto. Probamos y ajustamos de sal y pimienta.
6. Servimos el risotto inmediatamente en platos hondos. Colocamos en el centro media burrata por ración, dejamos que el calor la funda ligeramente y terminamos con hojas frescas de albahaca y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Y hasta aquí nuestro risotto de tomate fresco con burrata, un plato sencillo que no necesita grandes artificios para brillar. Si lo pruebas, entenderás por qué los italianos se toman su tiempo para remover el arroz. Al final, la paciencia también se come… y está deliciosa.








Consejos para un risotto de rechupete
- El secreto del risotto está en la paciencia. Si añadimos el caldo de golpe o dejamos de remover, perderemos la textura cremosa que lo hace irresistible. Conviene mantener el caldo caliente durante todo el proceso para no cortar la cocción del arroz.
- Puedes usar tomates en conserva si no es temporada de los frescos, pero mejor que sean de buena calidad y con sabor intenso. La burrata se puede sustituir por mozzarella fresca o queso crema si no la encuentras. Y si prefieres un sabor más potente, añade unas gotas de salsa de soja o una pizca de pimentón al sofrito.
- Algunos chefs italianos añaden al risotto de tomate unas anchoas o aceitunas negras para darle un punto salino y más profundidad. Otros optan por terminarlo con unas gambas salteadas o unas lascas de jamón crujiente. También puedes hacerlo totalmente vegetal, usando margarina y sin queso, para una versión vegana.
Curiosidades de rechupete
El risotto de tomate fresco con burrata y albahaca es una muestra de cómo un plato tradicional del norte de Italia puede adaptarse a sabores más mediterráneos sin perder su esencia. El tomate aporta frescura y acidez, equilibrando la cremosidad natural del arroz, mientras que la burrata añade un contraste suave y lácteo que se funde con el calor del risotto justo al servirlo. A diferencia de otros arroces, el risotto no se deja reposar, ya que su textura melosa es parte fundamental del plato y se disfruta mejor recién hecho, cuando el almidón del arroz está en su punto perfecto.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
Una de las dudas más habituales tiene que ver con el tipo de arroz para el risotto, ya que no todos los arroces sirven y es importante usar variedades específicas que liberen almidón para conseguir la textura cremosa característica.
Otra consulta frecuente está relacionada con el punto de cocción del arroz, porque el risotto debe quedar meloso pero con el grano ligeramente firme en el centro, evitando que se pase y se convierta en un arroz pastoso.
También surgen dudas sobre el uso de la burrata, ya que debe añadirse al final para que se funda con el calor del risotto sin perder su textura cremosa ni separarse en exceso.
A menudo se pregunta por el caldo, ya que mantenerlo caliente durante todo el proceso es clave para no cortar la cocción y lograr una textura homogénea y ligada.
No faltan mensajes sobre la cantidad de tomate, ya que conviene que aporte sabor y color sin dominar el plato ni enmascarar el gusto del arroz y el queso.
Última revisión: 13 enero 2026
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40 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
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