Para 10
0.3€/pers.
305kcal/100g
Ingredientes
- 260 g. harina de trigo (especial repostería)
- 125 ml. nata líquida o crema de leche 35 % M.G.
- 1 huevo mediano
- 50 g. azúcar
- 1 cdita. levadura química en polvo (8 gramos)
- La ralladura de un limón
- Un pellizco de sal (3 gramos)
- Aceite de oliva virgen extra suave para freír
En Semana Santa, una vez más, se encienden los fogones de nuestras casas para preparar dulces de todo tipo. Según la región de España en la que nos encontremos podemos encontrar unas u otras recetas de postres , nuestras mesas se llenarán de torrijas de leche, monas de Pascua, los gañotes de Ubrique, roscos fritos, el Panquemado y, por supuesto, las súper clásicas rosquillas.
Existen muchas variantes a la hora de preparar este tipo de dulce, encontraréis las rosquillas de candil, las rosquillas de anís, las rosquillas fritas como las de mi madre y casi un tipo por casa en las que se preparan. Lo cual demuestra que este dulce es una opción perfecta para dejar volar nuestra imaginación, hoy os traigo una nueva receta de rosquillas, distinta y muy rica, rosquillas de nata.
El procedimiento es básicamente el mismo que el de cualquier otro tipo de rosquillas, la preparación de una masa lo suficientemente manejable como para formar pequeños rulos con las manos, a los que daremos la característica forma circular que acabarán fritos en abundante aceite.
Quizá la diferencia radica en que la proporción de harina es mayor que en otro tipo de recetas, lo cual no las hace más secas o pesadas, ya que la nata aportará una suavidad y untuosidad que hacen de este dulce todo un bocado de rechupete.
Una receta perfecta para una merienda o para una larga sobremesa entre amigos, así que al lío y a preparar estas rosquillas en casa, se trata de un dulce buenísimo.
Receta de rosquillas caseras de nata

Preparación de las masa de las rosquillas de nata
- En un bol mezclamos la harina con la levadura, el azúcar y la sal. Incorporamos bien los ingredientes hasta que estén totalmente combinados.
- Lavamos bien el limón y secamos. Rallamos sin llegar a la parte blanca, no queremos que amargue. Reservamos.
- Lo siguiente es añadir la ralladura de limón, la nata y el huevo entero. Después con un tenedor, comenzamos a combinar todos los ingredientes hasta que se forme una arena.
- Ahora con las manos amasamos ligeramente la mezcla hasta que consigamos una bola de masa homogénea y uniforme. Dejamos reposar la masa durante unos 15 minutos antes de pasar al siguiente paso.
- Engrasamos un poco la superficie de trabajo y comenzamos a dar forma a las rosquillas. Cogemos una pequeña porción de masa, hacemos un cilindro delgado y lo unimos por sus extremos.






Fritura y presentación final de las rosquillas de nata
- Mientras preparamos todas las rosquillas añadimos una buena cantidad de aceite para freír a la sartén. Cuando esté caliente vamos añadiendo las rosquillas en tandas. Controlamos la temperatura del aceite para evitar que se nos quemen.
- Freímos por ambas caras las rosquillas. Las retiramos a una fuente con papel de cocina para eliminar el exceso de aceite. Podemos servir las rosquillas, una vez frías, así sin más o rebozarlas con azúcar blanquilla o azúcar glass o en polvo. Un toque de canela le da un plus a esta receta, aunque es opcional.
- No os olvidéis de acompañarlas con un poquito de ese licor casero que tengáis por casa, una gran combinación. Se trata de una merienda perfecta para toda la familia o un dulce ideal para ofrecer a nuestros amigos, un dulce de rechupete.
Si os gusta esta receta no dejéis de visitar nuestro especial de postres y dulces de Semana Santa y Pascua.


Consejos para unas rosquillas de nata de rechupete
La nata con al menos un 35 % de materia grasa es clave para que las rosquillas queden suaves y nada secas. Si usas una más ligera, la masa perderá untuosidad y el resultado será menos meloso.
No conviene amasar en exceso. En cuanto la masa esté homogénea y manejable, es suficiente. Un amasado largo desarrolla el gluten y puede hacer que las rosquillas queden más duras tras la fritura.
El reposo de la masa es importante aunque sea corto. Esos minutos ayudan a que la harina se hidrate bien y la masa se relaje, facilitando luego el formado de los rulos sin que se encojan.
A la hora de freír, controla bien la temperatura del aceite. Si está demasiado caliente, se dorarán por fuera demasiado rápido y quedarán crudas por dentro; si está flojo, absorberán más aceite del necesario.
Para el acabado final, rebozarlas en azúcar cuando aún están templadas hace que se adhiera mejor. Si optas por azúcar glass, espera a que estén completamente frías para que no se humedezca.
Curiosidades de rechupete
Las rosquillas forman parte del recetario tradicional español desde hace siglos, especialmente ligadas a Semana Santa y celebraciones familiares. Cada zona y cada casa ha ido adaptando la receta según los ingredientes disponibles, dando lugar a infinidad de versiones.
El uso de nata en la masa es una variante más moderna frente a las recetas clásicas elaboradas con aceite o manteca. La nata aporta una textura más tierna y un sabor suave que las hace especialmente agradables incluso al día siguiente.
Este tipo de dulces fritos eran habituales en épocas festivas porque se elaboraban con ingredientes sencillos y rendían mucho, convirtiéndose en una forma práctica de agasajar a familiares y visitas durante largas sobremesas.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
Una de las preguntas más habituales es si se puede sustituir la nata por leche. Poder se puede, pero el resultado no será el mismo, ya que la nata es la que aporta la suavidad característica a estas rosquillas; con leche quedarán más secas.
También suele surgir la duda de si la masa se puede preparar con antelación. Se puede dejar reposar en la nevera unas horas bien tapada, pero conviene sacarla con tiempo para que pierda el frío antes de formar las rosquillas.
Algunas personas preguntan por qué a veces se abren o se deforman al freír. Esto suele deberse a un aceite demasiado caliente o a un exceso de levadura, que hace que la masa se expanda de forma irregular.
Otra cuestión frecuente es cuánto tiempo aguantan en buen estado. Guardadas en un recipiente hermético, se conservan bien uno o dos días, aunque como casi todos los dulces fritos, están mucho mejor recién hechas o en las primeras horas.
Y para quienes se lo plantean, sí se pueden congelar una vez fritas, pero pierden parte de su textura. Si se hace, lo mejor es darles un golpe de horno suave al descongelarlas para recuperar algo de ese punto tierno y agradable.
Última revisión: 20 febrero 2026
Hemos trabajado 2 horas y 35 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
45 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
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Muy buenas las recetas