Para 4
0.45€/pers.
55kcal/100g
Ingredientes
- 2 cebollas rojas
- 1 ají amarillo fresco o 1 guindilla suave
- 2 limas o limones
- 2 cucharadas de cilantro fresco picado
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- Sal
- 1 pizca de pimienta negra molida (opcional)
Hay acompañamientos que parecen poca cosa hasta que los pones en la mesa y, de repente, levantan medio plato sin despeinarse. Eso pasa con la salsa criolla, una receta sencilla, fresca y con muchísimo carácter, de las que convierten un bocadillo, un pescado frito, una carne a la plancha o unas patatas cocidas en algo bastante más serio. Y sí, tiene ese punto de cocina de casa que engancha: pocos ingredientes, nada de complicaciones y un resultado que funciona a la primera.
Lo primero que conviene saber es que hablar de salsa criolla no significa exactamente lo mismo en todos los países. En Perú suele prepararse con cebolla roja cortada en pluma, ají y zumo de lima o limón, a veces con cilantro o perejil, y es uno de los acompañamientos más habituales de la cocina popular. En Argentina y Uruguay, en cambio, la salsa criolla suele llevar tomate, cebolla, pimiento, aceite y vinagre, más cercana a una vinagreta fresca para asados.
Así que, para entendernos bien, la receta que vamos a preparar aquí es la salsa criolla peruana, seguramente la versión más conocida cuando se habla de cebolla, ají y cítrico.
La gracia de esta receta de salsa criolla está en el contraste. Por un lado, la cebolla roja aporta fuerza y textura crujiente. Por otro, el ají mete alegría y un puntito picante que se puede ajustar sin problema. Y luego entra el ácido de la lima o del limón, que lo cambia todo: redondea, refresca y hace que la mezcla no resulte pesada ni agresiva. Es una de esas recetas que parecen casi una ensalada rápida, pero en realidad cumplen el papel de salsa, guarnición y aliño al mismo tiempo.
¿Quieres otras salsas que también van de maravilla para carnes, pescados o platos más sencillos? La salsa de pimientos va en una línea muy agradecida si buscas un acompañamiento suave, sabroso y con ese punto casero que combina con casi todo. La salsa gravy, en cambio, juega otra partida: más intensa, más ligada al mundo de los asados y perfecta para quienes disfrutan de platos con un punto más contundente y reconfortante. Y si te apetece salir un poco de lo habitual, la salsa de almendras es una opción estupenda, cremosa, con mucho sabor y con ese aire tradicional que siempre funciona bien en la mesa.
Receta casera de salsa criolla peruana

Preparación paso a paso
- Pela las cebollas rojas y córtalas en pluma fina, es decir, en tiras delgadas y alargadas.
- Coloca la cebolla en un bol con agua muy fría durante unos 5-10 minutos. Este paso ayuda a suavizar su sabor y a mantenerla crujiente.
- Mientras tanto, lava el ají amarillo. Retira las semillas si quieres una salsa criolla menos picante y córtalo en tiras finas o en rodajitas muy pequeñas.
- Lava y pica el cilantro fresco.
- Escurre bien la cebolla y sécala ligeramente con las manos o con papel de cocina.
- Pasa la cebolla a un bol limpio y añade el ají, el cilantro, la sal y, si te apetece, una pizca de pimienta negra.
- Exprime las limas o los limones y vierte el zumo sobre la mezcla.
- Añade la cucharada de aceite de oliva virgen extra.
- Mezcla todo con suavidad para que la cebolla no se rompa demasiado, pero quede bien impregnada del aliño.
- Deja reposar la salsa criolla casera unos 10 minutos antes de servir.
El resultado es una salsa fresca, crujiente, ligeramente picante y muy aromática, perfecta para acompañar carnes, pescados, bocadillos o platos de cuchara.





Consejos para una salsa criolla de rechupete
- Usa cebolla roja y córtala fina. Aquí no hay atajo: el corte influye mucho en la textura final.
- El baño en agua fría merece la pena, porque suaviza el golpe de la cebolla sin dejarla mustia.
- Si no encuentras ají amarillo, puedes usar una guindilla fresca suave o incluso un poco de ají en pasta, ajustando la cantidad con cuidado.
- Lo ideal es aliñarla con lima, porque le da un punto más fresco y fragante, aunque con limón también queda estupenda.
- No la prepares con demasiada antelación. Está más rica cuando reposa un poco, pero sigue manteniendo el crujiente.
- Va de maravilla con pan con chicharrón, butifarra, pescado frito, carne a la plancha, patatas cocidas o arroces.
- Si quieres una versión algo más suave, añade un poco más de cebolla y baja el picante.
- Si buscas una textura más jugosa, puedes dejarla reposar unos minutos extra para que la cebolla suelte parte de su agua y se mezcle mejor con el cítrico.
Curiosidades de rechupete
Una de las cosas más interesantes de la salsa criolla es precisamente que cambia de país en país sin perder el nombre. En el mundo rioplatense suele parecerse más a una vinagreta de tomate, cebolla y pimiento pensada para carnes asadas, mientras que en Perú se convierte en esa mezcla tan reconocible de cebolla roja, ají y limón que acompaña media cocina popular. Al final, pocas recetas explican tan bien eso de que una misma idea puede viajar muchísimo y seguir sonando casera.
En la gastronomía peruana, esta salsa tiene un papel bastante más importante de lo que podría parecer. No está ahí solo para decorar ni para dar color, sino para aportar frescura, acidez y contraste a platos más potentes o grasos. Por eso aparece una y otra vez junto a bocadillos, tamales, carnes, pescados o platos de cuchara. Esa mezcla de cebolla bien cortada, ají y cítrico actúa casi como un interruptor: en cuanto entra en juego, el plato se vuelve más vivo.
También tiene gracia que, siendo una receta tan humilde, dependa tanto del corte y del equilibrio. No hay cocción que disimule errores. Si la cebolla está demasiado gruesa, manda demasiado. O si te pasas con el ají, arrasa con todo. Si el cítrico se queda corto, la mezcla pierde chispa. Es una de esas elaboraciones pequeñas que parecen facilísimas, pero que tienen su truco para quedar de verdad bien.
Y luego está esa virtud que tienen las recetas sencillas: se adaptan a la casa sin dramas. Hay quien la prepara con más cilantro, quien prefiere menos picante, quien deja la cebolla más tiempo en agua fría o quien añade unas gotas extra de aceite. Mientras se respete la esencia fresca, crujiente y cítrica, la salsa criolla peruana sigue funcionando de maravilla.
Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails
Hay quien se pregunta si la salsa criolla pica mucho. Pues depende casi por completo del ají que uses y de la cantidad. Con un ají amarillo bien limpio y sin semillas queda con alegría, pero bastante amable. Si tiras de guindilla más potente o te vienes arriba con la cantidad, entonces ya cambia la película.
También suele surgir la duda de si es obligatorio poner la cebolla en agua fría. Obligatorio no es, pero muy recomendable sí. Ese paso ayuda a que la cebolla roja pierda un poco de fuerza, siga crujiente y resulte mucho más agradable al comerla en crudo.
Más de uno pregunta si la salsa criolla peruana lleva tomate. En esta versión, no. La peruana más clásica gira en torno a cebolla, ají y cítrico. La que suele llevar tomate, pimiento, aceite y vinagre es otra versión de salsa criolla, muy típica de Argentina y Uruguay.
Otra cuestión habitual es cuánto tiempo puede estar hecha antes de servir. Lo ideal es prepararla con un pequeño margen, unos 10 o 15 minutos antes, para que coja sabor sin perder demasiado crujiente. Si la dejas horas y horas, la cebolla se ablanda y ya no juega igual.
Y no falta quien plantea con qué platos combina mejor. Aquí hay bastante libertad, pero donde más luce es acompañando cosas con sabor y algo de grasa: carnes a la plancha, pescados fritos, bocadillos contundentes, tamales o patatas. Ese punto ácido y fresco le sienta de maravilla a platos que necesitan un poco de contraste.
Última revisión: 1 mayo 2026
Hemos trabajado 2 horas y 05 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
15 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
Categorías: Recetario de cocina Recetas de salsas y guarniciones





Hola, excepto el culantro los ingredientes son los descritos. Puede variar, el aji picadito, que son los llamados nauchos, picaditos muy menudos.
Y el nombre es SARSA, no SALSA.
Gracias igualmente por tomarse la molestia de compartir e informar.