Para 4
1.8€/pers.
270kcal/100g
Ingredientes
- 800 g de sardinas limpias
- Harina de trigo
- Sal
- 250 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 zanahorias
- 2 cebollas
- 4 dientes de ajo
- 1 hoja de laurel
- 15 granos de pimenta negra
- 1 cucharada de pimentón de la Vera
- 50 ml de vino blanco
- 80 ml de vinagre de Jerez
El escabeche tiene una ventaja enorme cuando llega el calor: se prepara con calma, reposa en la nevera y al día siguiente está mejor que recién hecho. Estas sardinas en escabeche entran de lleno en esa cocina práctica de verano, la de abrir la nevera, sacar una fuente y tener medio aperitivo resuelto sin encender nada más.
Te dejo un recopilatorio de nuestras mejores recetas de escabeche.
La base es sencilla, pero hay que hacerla con cierto orden. Primero freímos las sardinas ligeramente enharinadas, después aprovechamos el aceite bien colado para cocinar las verduras y terminamos con pimentón, vino blanco y vinagre de Jerez.
Es una receta muy agradecida para preparar con antelación. Con 24 horas de reposo ya está rica, pero si aguanta dos días bien cubierta, gana bastante. La cebolla y la zanahoria se asientan, el pimentón deja color y aroma, y el pescado queda más integrado en el conjunto. Vamos, que es de esas recetas que agradecen que no metamos la cuchara antes de tiempo.
Dentro de esta familia de platos fríos y marineros, las sardinas en escabeche tienen mucho parentesco con los mejillones en escabeche, aunque aquí el pescado azul aporta más grasa y sabor. También recuerdan a los jureles en escabeche, otro clásico perfecto para comer reposado, y a los boquerones en vinagre, con los que comparten esa idea de pescado preparado con acidez, aunque la técnica y el resultado sean distintos.
La única precaución importante es tratar bien el pescado. Las sardinas deben estar muy frescas, bien limpias y correctamente cocinadas. Si tenéis dudas con el punto o vais a hacer una versión más suave, poco hecha o de reposo largo, lo prudente es congelarlas antes, como hacemos con otros pescados azules preparados en frío o en escabeche.
Receta casera de sardinas en escabeche

Preparación paso a paso
- Limpiamos las sardinas. Si no vienen ya listas de la pescadería, les quitamos las escamas, la cabeza y las tripas. Las lavamos con cuidado y las secamos muy bien con papel de cocina o con un trapo limpio. Cuanto más secas estén, mejor se pegará la harina y menos salpicará el aceite.
- Las rebozamos y freímos. Salamos las sardinas, las pasamos ligeramente por harina de trigo y sacudimos el exceso. Las freímos en aceite caliente, en tandas, para que la temperatura no baje de golpe. En cuanto estén doradas, las sacamos y las dejamos escurrir sobre papel absorbente. Las reservamos.
- Colamos el aceite. Filtramos el aceite que hemos usado para freír, retirando restos de harina, escamas o espinas. Lo pasamos a un cazo amplio o a una cazuela baja. Este aceite ya tiene sabor a sardina, pero debe estar limpio; si se ha quemado o está muy oscuro, mejor no aprovecharlo entero.
- Hacemos el escabeche. Cortamos las cebollas en juliana, las zanahorias en rodajas y pelamos los dientes de ajo. Añadimos todo al cazo junto con la hoja de laurel y los granos de pimienta negra. Cocinamos a fuego bajo durante 10 o 15 minutos, hasta que la cebolla esté transparente y la zanahoria empiece a ablandarse.
- Añadimos el pimentón y el vino. Incorporamos el pimentón de la Vera y removemos rápido para que no se queme. Enseguida añadimos el vino blanco y dejamos que evapore el alcohol. Este paso tiene que ser ágil: el pimentón da sabor y color, pero si se tuesta de más amarga.
- Vertemos el vinagre. Incorporamos el vinagre de Jerez y cocinamos todo junto a fuego bajo durante 15 o 20 minutos más. Después apagamos el fuego y dejamos que baje un poco la temperatura. Así evitamos que el pescado reciba el escabeche hirviendo y se rompa más de la cuenta.
- Montamos el escabeche. Colocamos las sardinas en un recipiente hondo, preferiblemente de cristal o cerámica. Vertemos el escabeche por encima, repartiendo bien la cebolla, la zanahoria, los ajos, el laurel y los granos de pimienta. Las sardinas deben quedar cubiertas para que reposen de forma uniforme.
- Dejamos reposar. Primero dejamos que el escabeche pierda temperatura a ambiente. Después lo guardamos en la nevera y lo dejamos reposar al menos 24 horas antes de consumirlo. El sabor mejora con el tiempo, así que si podéis esperar hasta el día siguiente, mejor.





Consejos para unas sardinas en escabeche de rechupete
- No carguéis demasiado la harina. Las sardinas solo necesitan una capa fina para proteger la carne y dorarse. Si quedan muy empanadas, el escabeche se enturbia y la textura pierde gracia.
- Freídlas en tandas. Si metemos muchas sardinas de golpe, el aceite baja de temperatura y el pescado queda cocido en vez de frito. Mejor ir poco a poco, aunque tardemos unos minutos más.
- Colad muy bien el aceite. Aprovechar el aceite de la fritura da sabor, pero no queremos restos quemados de harina flotando en el escabeche. Si el aceite ha quedado sucio, usad solo una parte y completad con aceite limpio.
- El pimentón no perdona despistes. Hay que añadirlo, remover y mojar enseguida con el vino. Si se quema, deja un amargor bastante pesado, y ya no hay zanahoria que lo arregle.
- El vinagre de Jerez da carácter. Si os gusta un escabeche más suave, podéis usar uno menos intenso en otra ocasión, pero con estas cantidades queda equilibrado para la sardina.
- El reposo no es decoración. Recién hechas están correctas, pero el escabeche necesita unas horas para que el pescado y las verduras se entiendan. Un mínimo de 24 horas cambia mucho el resultado.
- Servidlas frías o templadas. Sacadlas de la nevera unos minutos antes de comer para que el aceite no esté tan denso y se aprecien mejor los aromas.
- Acompañad con algo sencillo. Pan, patatas cocidas, una ensalada de tomate o un arroz blanco son suficientes. El escabeche ya trae bastante sabor como para montar una feria alrededor.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails.
Si os preocupa si hay que congelar las sardinas antes de hacer escabeche, lo prudente en casa es hacerlo cuando no tenemos claro que el pescado vaya a quedar completamente cocinado en el centro o si vamos a servirlo como preparación fría de reposo. En una fritura bien hecha el riesgo baja mucho, pero con pescado azul y escabeches caseros conviene no jugársela.
Puede pasar que el escabeche quede demasiado fuerte de vinagre. En esta receta usamos 80 ml de vinagre de Jerez, que da sabor sin tapar del todo la sardina. Si aun así os resulta potente, servidlo con patata cocida, pan o arroz blanco; ayudan a equilibrar la acidez sin tocar la receta.
Si al freír las sardinas se rompen un poco, no pasa nada. Para evitarlo, interesa que estén bien secas, que el aceite esté caliente y que no las movamos demasiado pronto. La harina ayuda, pero la manipulación cuenta más de lo que parece.
También podéis preguntaros cuántos días aguantan en la nevera. Bien cubiertas de escabeche y en un recipiente cerrado, pueden mantenerse varios días. Aun así, al ser una preparación casera con pescado, lo sensato es consumirlas en pocos días y no tratarlas como una conserva industrial.
Si os sobra escabeche, no lo tiréis. Sirve para aliñar unas legumbres cocidas, unas patatas, una ensalada de tomate o incluso para dar alegría a un bocadillo. Eso sí, guardadlo siempre refrigerado y bien tapado.
Última revisión: 17 junio 2026
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45 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
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