Sobada riojana, el bizcocho de La Rioja con costra de azúcar y miga tierna

Sobada riojana, el bizcocho de La Rioja con costra de azúcar y miga tierna

Icono personas Para 10Icono euro 1€/pers.Icono calorias 370kcal/100g

Ingredientes

  • 5 huevos M, a temperatura ambiente
  • 225 g de azúcar
  • 190 ml de leche entera
  • 150 ml de aceite de oliva suave
  • 375 g de harina de trigo de todo uso
  • 15 g de levadura química
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • La ralladura fina de 1/2 limón
  • 1 pizca de sal
  • 25 g de azúcar para la superficie
  • Un poco de aceite o mantequilla para engrasar el molde, si no usamos papel de horno

La sobada riojana es un dulce de horno sencillo, preparado en una fuente grande y cortado después en porciones. Su rasgo más reconocible está en el contraste entre una miga tierna y jugosa y la capa de azúcar tostada de la superficie. Dentro de la cocina riojana pertenece a esa repostería doméstica hecha con ingredientes corrientes y pensada para desayunos y meriendas.

El nombre puede llevar a engaño. No estamos preparando unos sobaos pasiegos, pese al parecido de las palabras, ni tampoco el pan sobado riojano. Esta sobada es un bizcocho de aceite y leche, sin amasado de pan ni fermentación. Hay recetas familiares que la sitúan en Camero Nuevo y las cantidades cambian de una casa a otra, por lo que no tiene sentido presentar una sola fórmula como la única válida.

Lo que sí se repite es una masa generosa en líquido y grasa, con huevos, azúcar, harina y un impulsor químico. Para esta versión usamos aceite de oliva suave, leche entera y un toque pequeño de canela y ralladura de limón. La mezcla debe quedar aireada al principio y homogénea al final, pero sin trabajar en exceso la harina.

Si os gustan estos dulces de horno, podéis probar también la bica gallega de Trives, más mantecada y compacta; la torta caldosa, que comparte el uso de aceite y leche; o el bizcocho casero de yogur, una referencia sencilla cuando buscamos una miga esponjosa.

Receta casera de sobada riojana

Preparación paso a paso

  1. Precalentamos el horno a 180 ºC, con calor arriba y abajo. Preparamos un molde rectangular de unos 30 x 20 cm y lo engrasamos ligeramente o lo forramos con papel de horno.
  2. Ponemos los huevos y los 225 g de azúcar en un bol amplio. Batimos con varillas eléctricas durante 8-10 minutos, hasta que la mezcla esté clara, haya aumentado de volumen y al levantar las varillas caiga formando una cinta que tarde unos segundos en desaparecer.
  3. Bajamos la velocidad y añadimos el aceite poco a poco, en hilo fino. Cuando esté integrado incorporamos la leche gradualmente. Mezclamos solo hasta conseguir una crema uniforme.
  4. En otro recipiente mezclamos la harina, la levadura química, la sal y la canela. Tamizamos la harina y los demás ingredientes secos sobre la mezcla en dos o tres tandas. Añadimos la ralladura de limón, evitando la parte blanca de la piel. Incorporamos todo muy bien con una espátula y movimientos suaves y envolventes, tiene que quedar una crema base bien ligada.
  5. Vertemos la masa en el molde, alisamos la superficie y repartimos por encima los 25 g de azúcar. Esa pequeña cantidad formará la costra fina y crujiente durante el horneado.
  6. Horneamos en la zona central durante 30-35 minutos. No abrimos la puerta durante los primeros 25 minutos. Estará lista cuando haya crecido, presente un dorado uniforme y un palillo introducido en el centro salga sin masa cruda.
  7. Dejamos reposar la sobada 10 minutos en el molde, desmoldamos con cuidado y la pasamos a una rejilla. Esperamos al menos una hora antes de cortarla para que la miga termine de asentarse.

Consejos para una sobada riojana de rechupete

  • Los huevos a temperatura ambiente montan con más facilidad. También conviene que la leche no esté recién sacada de la nevera.
  • El tamaño del molde importa. Unos 30 x 20 cm funcionan bien; en un molde más pequeño la masa necesitará más tiempo y en uno muy grande puede secarse.
  • Elegimos un aceite de oliva suave para aportar jugosidad sin dominar el sabor. Si nuestro aceite es muy intenso o amargo, podemos sustituir parte por girasol.
  • Una vez incorporada la harina, mezclar de más endurece la miga y elimina parte del aire conseguido al principio.
  • Para la superficie usamos azúcar blanco normal. En la guía de tipos de azúcar podéis ver las diferencias entre las variedades más habituales.
  • Si el horno dora mucho por arriba, cubrimos la sobada con papel de aluminio solo en los últimos minutos. No la cubrimos al principio ni abrimos el horno antes de que haya crecido.
  • A temperatura ambiente está especialmente buena con un café expreso o un chocolate caliente a la taza.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails.

Una duda habitual es si podemos sustituir el aceite de oliva por aceite de girasol. Sí, usamos la misma cantidad y la textura seguirá funcionando, aunque el sabor será más neutro. También podemos mezclar ambos aceites.

Otra cuestión es por qué la superficie se agrieta un poco. No tiene por qué ser un fallo: la masa crece mientras la capa de azúcar empieza a secarse y ese movimiento puede producir pequeñas grietas. Lo preocupante sería que el centro quedase hundido y crudo.

Podemos reducir algo el azúcar si preferimos un dulce menos marcado. Bajar de 225 g a 190-200 g de azúcar es razonable, pero no conviene recortarlo de forma drástica porque también interviene en la humedad y la textura. Mantendríamos los 25 g de la superficie para conservar la costra.

Si nos preguntamos qué harina usar, esta receta está calculada con harina de trigo común; no necesitamos harina de fuerza. Cambiarla por otra puede modificar bastante la absorción y la estructura. Para hacerlo con criterio conviene consultar las equivalencias para sustituir harina de trigo.

La sobada se conserva mejor a temperatura ambiente y bien protegida del aire, siempre que no haga un calor excesivo. Una caja o recipiente hermético mantiene la miga tierna durante varios días. En la guía sobre cómo conservar los postres caseros explicamos por qué los bizcochos secos no siempre agradecen la nevera. También podemos congelarla ya fría y cortada en porciones.

Al día siguiente la miga estará algo más asentada porque la humedad termina de repartirse durante el reposo. No hace falta prepararla con antelación, pero aguanta bien de un día para otro sin perder su carácter. La servimos en cuadrados o rectángulos, sin más cobertura que su propia capa de azúcar.

Última revisión: 4 octubre 2026

Hemos trabajado 2 horas y 45 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?

55 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.

Ilustración

4.1/57 votos


Categorías: Recetario de cocina Recetas de postres y dulces

Etiquetas:

También te encantará...


Sobre el autor

Cuéntame qué tal te ha salido la receta, anécdotas, trucos o preguntas. Leo todos los comentarios y respondo siempre a las dudas. Firmado: Alfonso.

2 comentarios en “Sobada riojana, el bizcocho de La Rioja con costra de azúcar y miga tierna”

  1. Bernaerdo

    Si pones la ralladura de limón en la harina, se quedará en el colador al mezclar sólido con líquido.

    1. Alfonso López Alonso

      Hola Bernaerdo! Tienes mucha razón, esta cambiado en el paso a paso. Se añade después de tamizar y antes de mezclar con la parte líquida de la crema base de la sobada.
      Espero que la prepares en casa y ya me dirás si te ha gustado.
      Saludos y buen finde.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Recetas de Rechupete » Recetario de cocina » Sobada riojana, el bizcocho de La Rioja con costra de azúcar y miga tierna