Solomillitos de pollo al cava

Solomillitos de pollo al cava

Icono personas Para 2Icono euro 4€/pers.Icono calorias 319kcal/100g

Ingredientes

  • 8 solomillos de pollo limpios
  • 4 lonchas de jamón serrano
  • 2 peras
  • Perejil fresco
  • 250 ml. de cava
  • 125 ml. de nata líquida
  • 10 g. de piñones
  • 2 chalotas
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra recién molida (al gusto)

La fruta adecuada puede llevar a un plato de lo más normal a un nivel superior como un delicioso pavo relleno navideño. Por poner un ejemplo, si hablamos de solomillos de pollo no parecen los mejores candidatos para protagonizar una mesa festiva, pero si llegan acompañamos de una salsa de pera y cava… Sí, a nosotros también se nos hace la boca agua con solo pensarlo!

El pollo es un ingrediente tan habitual en la cocina de diario que raramente contamos con él cuando llega la hora de reunir a la familia para celebrar la navidad u otros momentos señalados del calendario. Sin embargo, si escogemos la parte adecuada y salimos de las recetas más manidas podemos conseguir un plato principal muy apañado.

Los solomillitos de pollo son tiernos y sabrosos, les sumamos un toque de jamón y una salsa con deliciosos tropezones de pera y sabor a cava… ¿Os lo imagináis? Pues hacerlo realidad es mucho más sencillo de lo que parece.

Tres propuestas similares son: guiso de pollo con sepia y langostinos, un guiso mar y montaña muy completo; albóndigas de pollo al horno a la italiana con queso Grana Padano, una versión jugosa y sabrosa de un clásico; y pollo relleno para Navidad, ideal para celebraciones y menús festivos donde el pollo conviene elevarlo a protagonista.

Receta de casera solomillitos de pollo al cava

Preparación de los solomillitos de pollo

Solomillitos de pollo al cava
  1. Salpimentamos los solomillos de pollo por todos sus lados y cortamos las tiras de jamón serrano en dos partes, a lo ancho.
  2. Envolvemos cada solomillo en una porción de jamón, como si fuese un canelón. Pelamos las peras y las cortamos en dados pequeños (más pequeños que una aceituna). Pelamos las chalotas y las picamos muy finas.
  3. Calentamos un chorro de aceite de oliva virgen extra en una sartén y doramos en él los solomillos envueltos en jamón, vuelta y vuelta, sin que lleguen a hacerse por completo. Los vamos retirando a un plato con papel absorbente. Reservamos.
  4. En el mismo aceite en que hemos dorado los solomillos, tostamos ligeramente los piñones (sin parar de remover, para que no se quemen). Añadimos las chalotas picadas, removemos y pochamos. Vertemos el cava, subimos el fuego y dejamos que evapore un par de minutos.
Solomillitos de pollo al cava

Preparación del pollo al cava, presentación final

  1. Colocamos los solomillos en la sartén, sobre las chalotas, y añadimos la pera troceada. Dejamos reducir a fuego medio 5 o 10 minutos. Entonces vertemos la nata sobre la pera y los solomillos, salpimentamos y dejamos reducir 5 minutos más.
  2. Para servir elegimos un plato hondo o un cuenco amplio. Disponemos una cama de salsa de pera al cava, colocamos dos o tres solomillos por comensal y espolvoreamos perejil fresco picado.

Consejos para un solomillitos de pollo al cava perfecto

  • El solomillo de pollo es un tipo de corte muy jugoso. Se llama “solomillo” del pollo a una parte inferior de la pechuga y que carece de hueso. Desde hace unos años las empresas cárnicas la separan y venden por separado al comprobar que dicha carne es menos seca y más gustosa que la pechuga.
  • La variedad de pera que escojamos es determinante para el resultado final, se aconseja una pera de carne más bien mantecosa y jugosa como la Hardy o la Early Harvest, que tienen un color rojizo.
  • Si queremos un plato todavía más delicioso nos conviene evitar peras poco maduras, muy secas o de carne demasiado arenosa.

Curiosidades de rechupete

La combinación de carne blanca con fruta es un recurso clásico en la cocina festiva europea, aunque muchas veces lo asociemos solo a grandes asados como el pavo o el cerdo. En realidad, el pollo funciona especialmente bien con frutas de perfil dulce y textura suave, como la pera, porque absorbe muy bien los aromas sin perder protagonismo.

El uso del cava en cocina va más allá de lo celebrativo. Al reducirse, pierde el gas y el alcohol, dejando una acidez suave y elegante que equilibra la grasa de la nata y el punto salado del jamón. Por eso este tipo de salsas resultan tan agradables y nada pesadas, incluso siendo cremosas.

Otro detalle curioso está en el propio solomillo de pollo. Aunque durante años pasó desapercibido, hoy es uno de los cortes más valorados por su ternura natural. Es una pieza pequeña, limpia y muy agradecida en cocina, ideal para recetas rápidas pero con un punto especial, como ocurre en este plato.

Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails

Una de las preguntas más habituales tiene que ver con si se puede usar otro tipo de vino en lugar de cava. Se puede sustituir por un vino blanco seco, pero el resultado cambia. El cava aporta una acidez más fina y un aroma distinto que encaja especialmente bien con la pera, por lo que merece la pena utilizarlo cuando el plato tiene un carácter festivo.

También soléis preguntar si es posible preparar la salsa con antelación. En este caso se puede adelantar parte del trabajo, como el pochado de chalotas y la reducción del cava, pero conviene añadir la nata y terminar la salsa justo antes de servir. Así se mantiene la textura cremosa y el sabor fresco de la fruta.

Otra duda frecuente es el punto de cocción del pollo. Al ser una pieza pequeña y tan tierna, es importante no pasarse de tiempo. Dorarlo primero y terminarlo en la salsa es la mejor forma de conseguir unos solomillitos jugosos, bien ligados al conjunto y sin riesgo de que queden secos.

Por último, muchos preguntáis por la variedad de pera. Aunque se recomiendan peras mantecosas, lo más importante es que estén en su punto de maduración. Una pera demasiado verde no se integrará bien en la salsa, mientras que una excesivamente madura puede deshacerse por completo y perder presencia.

Última revisión: 17 diciembre 2025

Hemos trabajado 4 horas y 35 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?

45 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 120 min. para grabar y editar el vídeo, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.

Ilustración

4.3/532 votos


Categorías: Recetas con pollo Recetas de carnes y aves Recetas de filetes Recetas de Navidad Recetas de pechuga de pollo Recetas de solomillo

Etiquetas:

También te encantará...


Sobre el autor

Cuéntame qué tal te ha salido la receta, anécdotas, trucos o preguntas. Leo todos los comentarios y respondo siempre a las dudas. Firmado: Alfonso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.