Para 4
3€/pers.
180kcal/100g
Ingredientes
- 1 kg de patatas
- 300 g de col rizada (o repollo verde)
- 200 g de zanahorias
- 1 cebolla grande
- 100 ml de leche
- 50 g de mantequilla
- 200 g de salchichas ahumadas tipo rookworst
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- Aceite de oliva virgen extra (opcional)
El stamppot es un plato tradicional holandés que combina patatas y verduras machacadas para crear un puré contundente y reconfortante, perfecto para días fríos o comidas familiares.
Esta receta incorpora col rizada, zanahorias y cebolla, combinando sabores suaves y dulces con la textura aterciopelada de las patatas. Para rematar, las salchichas ahumadas aportan un toque intenso que convierte cada bocado en un festival de sabor. Prepararlo en casa es mucho más sencillo de lo que parece y se puede ajustar al gusto, añadiendo mantequilla extra o un chorrito de aceite para darle untuosidad.
El stamppot es un plato típico de los Países Bajos que se remonta al siglo XVII, cuando se buscaban comidas nutritivas, económicas y que mantuvieran el calor corporal durante los largos inviernos.
Tradicionalmente se elaboraba con lo que estuviera disponible: col, zanahorias, nabos o espinacas, mezcladas con patatas machacadas. Las salchichas ahumadas tipo rookworst se convirtieron en el acompañamiento clásico, añadiendo sabor y proteínas. En Holanda existen variantes con chucrut, espinacas o incluso puerro, todas siguiendo la misma idea: un puré de patatas y verduras con un toque ahumado que lo hace saciante y delicioso.
Si te gusta el stamppot, también puedes probar el erwtensoep o sopa de guisantes, otra receta holandesa que combina distintos ingredientes, a la que se le añade tocino, jamón, salchichas, patatas y verduras. Otra opción es el colcannon irlandés, que mezcla patatas con col y mantequilla, ofreciendo un resultado suave y cremoso muy similar. Por último, la musaka, una receta griega de lasaña de berenjena.
Receta casera de stamppot

Preparación inicial
- Pelamos las patatas y las cortamos en trozos medianos para que se cocinen uniformemente.
- Lavamos y picamos la col rizada, retirando los tallos más duros.
- Pelamos y cortamos las zanahorias en rodajas finas para que se cocinen al mismo tiempo que las patatas.
- Picamos la cebolla en juliana.
- En una olla grande, añadimos las patatas y zanahorias, cubrimos con agua y salamos ligeramente. Cocemos a fuego medio-alto durante 10 minutos.
- Tras esos 10 minutos incorporamos la cebolla y cocinamos 5 minutos más.
- Después de estos primeros 15 minutos, añadimos la col rizada a la olla y cocemos todo junto otros 10 minutos, hasta que las verduras estén tiernas y se puedan machacar fácilmente.

Cocinamos las salchichas y finalizamos
- Mientras se cuecen las verduras, cocinamos las salchichas ahumadas según las indicaciones del paquete, normalmente hervidas o al vapor durante 10-12 minutos. También podemos añadirlas a la vez que la col rizada para que se termine de cocer todo junto a la vez.
- Sacamos las salchichas a un plato aparte, escurrimos las verduras y las pasamos a un bol grande o la misma olla limpia. Añadimos la mantequilla y la leche, machacando todo con un tenedor o machacador hasta obtener un puré homogéneo, pero dejando algo de textura si se desea.
- Ajustamos de sal y pimienta, probando hasta conseguir el punto de sabor deseado.
- Servimos el stamppot caliente, acompañado de las salchichas ahumadas sobre el puré. Se puede añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra o un poco de mantequilla extra para darle brillo y untuosidad.
La receta del stamppot también se asocia con comidas sencillas y nutritivas, pensadas para aprovechar ingredientes locales y económicos. Se dice que durante las épocas más frías, un buen stamppot con salchicha ahumada era capaz de reconfortar y dar energía para todo el día.



Consejos para un stamppot de rechupete
- Elegir patatas harinosas como la monalisa o la agria ayuda a conseguir un puré cremoso y consistente.
- Cocinar las verduras al vapor o junto a las patatas evita que se pierdan nutrientes y sabor.
- Machacar las verduras mientras están calientes facilita que el puré quede suave y sin grumos.
- Servir inmediatamente después de preparar garantiza una textura y sabor óptimos.
- Experimentar con diferentes verduras como espinacas o puerro permite variar el plato manteniendo la esencia del stamppot.
Curiosidades de rechupete
El stamppot es uno de esos platos que definen la cocina casera de los Países Bajos: sencillo, contundente y pensado para combatir el frío. Su base de patatas machacadas con verduras responde a una tradición de aprovechamiento y cocina de subsistencia, donde lo importante era llenar el plato con ingredientes accesibles y nutritivos. Aunque hoy se asocia sobre todo a la col rizada y la rookworst, en realidad admite muchas combinaciones según la zona y la temporada. En Holanda es habitual servirlo con un pequeño hueco en el centro del puré para añadir mantequilla derretida o jugo de la salchicha, un detalle muy típico que refuerza su carácter reconfortante.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
Una de las consultas que más se repite tiene que ver con el tipo de patata, ya que no todas funcionan igual. Para un stamppot equilibrado es importante usar patatas harinosas, que se deshagan bien al machacarlas y absorban la mantequilla y la leche sin quedar aguadas. Las patatas más cerosas tienden a dejar una textura gomosa que no encaja con el espíritu del plato.
También surgen dudas sobre cuándo añadir la col rizada, porque si se cuece demasiado puede perder color y sabor. Lo ideal es incorporarla en la parte final de la cocción, cuando las patatas y zanahorias ya están casi hechas, para que se ablande lo justo y mantenga su carácter vegetal sin amargor.
Otra cuestión habitual está relacionada con el machacado. No se trata de hacer un puré fino como el clásico francés, sino de aplastar las verduras de forma irregular, dejando algo de textura. Ese punto rústico es clave para que el stamppot no pierda su identidad y resulte más interesante en boca.
Por último, muchos preguntáis si la salchicha ahumada es imprescindible. Aunque la rookworst es lo tradicional, el plato funciona igualmente con otras salchichas ahumadas o incluso con versiones sin carne. Eso sí, el toque ahumado aporta profundidad y equilibrio al conjunto, así que conviene buscar alguna alternativa que mantenga ese matiz.
Última revisión: 7 enero 2026
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