Para 4
2€/pers.
220kcal/100g
Ingredientes
- 4 claras de huevo
- 250 g de azúcar
- 1 pizca de sal
- Ralladura de medio limón (opcional)
- Canela en polvo (para espolvorear, opcional)
Cuando uno piensa en los dulces tradicionales de Canarias, no faltan las recetas llenas de historia y sencillez. El suspiro de Moya, típico del municipio grancanario que le da nombre, es uno de esos caprichos dulces que parecen sacados de otro tiempo. Ligeros, crujientes, aireados… pero que al primer mordisco te recuerdan por qué los dulces antiguos nunca pasan de moda.
Son una especie de merengues sencillos, hechos con ingredientes básicos y mucho mimo, perfectos para acompañar un café, una sobremesa larga o simplemente darte un pequeño lujo casero. Moya es un municipio en Gran Canaria conocido no solo por sus impresionantes paisajes verdes, sino también por su tradición repostera. El suspiro de Moya es probablemente el dulce más emblemático de la gastronomía canaria, nacido como una forma de aprovechar las claras de huevo que sobraban de otras elaboraciones, como los flanes o los tocinos de cielo.
Si te gusta este tipo de dulces, podrías lanzarte también a preparar el polvito uruguayo, postre típico canario aunque el nombre diga lo contrario. Otra opción es probar los roscos o rosquetes de Cádiz, elaboración típica de Semana Santa en Cádiz. Y para un toque vegano, la aquafaba es un sustituto del merengue tradicional para los que no quieran consumir huevo por su dieta vegana.
Receta de suspiro de moya

Preparación paso a paso
- Antes de ponernos a montar claras, aseguramos que el bol y las varillas estén perfectamente limpios y secos. Cualquier rastro de grasa puede arruinar el montaje. Precalentamos el horno a 100 °C y preparamos una bandeja con papel vegetal.
- Ponemos las claras en el bol con la pizca de sal. Comenzamos a batir a velocidad media-alta hasta que empiecen a formar picos suaves. Paciencia aquí: el aire es nuestro mejor aliado.
- Añadimos el azúcar poco a poco, sin dejar de batir, para que se disuelva bien y el merengue quede firme y brillante. Si queremos, podemos añadir un poco de ralladura de limón para darle un toque fresco.
- Con ayuda de una manga pastelera (o de dos cucharas si no tenemos manga), colocamos pequeños montoncitos de merengue sobre la bandeja. Dejamos un poco de espacio entre ellos, aunque no crecen mucho al hornearse.
- Metemos la bandeja en el horno y dejamos que los suspiros se sequen durante unos 40-50 minutos. Lo importante no es que se doren, sino que queden secos y crujientes. Una vez listos, apagamos el horno y los dejamos enfriar dentro para que terminen de endurecerse.
Si quieres sorprender a tus invitados (¡o darte un gustazo tú solo!), atrévete con esta receta y llena tu mesa de bocados ligeros, crujientes y llenos de historia. ¡Y cuidado: una vez empiezas, es difícil parar!







Consejos para unos suspiros de Moya perfectos
- Usa huevos frescos: las claras montan mucho mejor.
- Si quieres suspiros más aromáticos, prueba a añadir una pizca de canela o de esencia de vainilla al merengue.
- No abras el horno durante la cocción: el cambio de temperatura puede hacer que los suspiros se bajen.
- Guarda los suspiros en un recipiente hermético: son muy sensibles a la humedad y pueden ablandarse.
- Si te sobra merengue, puedes usarlo para decorar tartas o hacer pequeñas pavlovas.
Algunas dudas que te pueden surgir. Contestando vuestros mails
- Una pregunta frecuente es por qué queda demasiado líquido, y suele deberse a una cocción insuficiente o a no respetar el reposo en frío.
- También se consulta mucho si se puede congelar, y no es recomendable porque pierde su textura cremosa.
- Otra duda habitual es si se puede usar azúcar moreno, y aunque se puede, el sabor final cambia bastante respecto al original.
Última revisión: 18 enero 2026
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