Para 4
1.8€/pers.
365kcal/100g
Ingredientes
- Para el bizcocho de cacao:
- 3 huevos tamaño L
- 90 g de azúcar
- 80 g de harina de trigo de repostería
- 15 g de cacao puro en polvo sin azúcar
- 1 pizca de sal
- Para el relleno:
- 40 ml de leche
- 100 ml de nata para montar, con un mínimo del 35 % de materia grasa
- 1 cucharadita de azúcar glas, unos 5 g
- 80 g de mermelada de frambuesa, unas 4 cucharadas
- Para la cobertura:
- 350 g de chocolate negro de cobertura con un 52-55 % de cacao
Al cortarlo por la mitad se ve enseguida qué tiene que salir: una plancha fina de cacao, una espiral de relleno blanco, una veta de frambuesa y una cubierta de chocolate que se parte al morder. Este Tigretón casero se prepara a partir de un bizcocho genovés, una masa sin levadura ni mantequilla cuyo volumen depende del aire incorporado al batir los huevos.
Esta versión lleva mermelada de frambuesa y una pequeña cantidad de nata montada. No queda tan dulce como puede parecer: la acidez de la fruta rebaja el conjunto y los 40 ml de leche sirven para ablandar el bizcocho sin convertirlo en una masa mojada. Con una bandeja de 33 × 23 cm salen cuatro pastelitos grandes.
El baño no es una crema de chocolate con nata o mantequilla. Usamos chocolate negro fundido, sin añadir nada más, de modo que al enfriarse forma una capa más firme. Conviene trabajar con un chocolate de cobertura que ronde el 52-55 % de cacao: se funde con facilidad, mantiene un sabor reconocible y no endurece tanto como uno con un porcentaje muy alto.
La técnica de la plancha enrollada también aparece en el brazo de gitano de chocolate. Para cambiar por completo el relleno podemos preparar un brazo de gitano de lemon curd o aprovechar la temporada con un brazo de gitano con crema de castañas.
Receta casera de Tigretón casero



Preparación paso a paso
- Sacamos los huevos de la nevera con antelación para que estén a temperatura ambiente. Calentamos el horno a 175 ºC, con calor arriba y abajo, y forramos con papel vegetal una bandeja de 33 × 23 cm.
- Tamizamos juntos la harina, el cacao y la sal. El cacao forma grumos con facilidad y después tendríamos que remover demasiado la masa para deshacerlos.
- Ponemos los huevos y el azúcar en un bol amplio. Batimos con varillas eléctricas durante 7-8 minutos, hasta que la mezcla haya aumentado mucho de volumen, esté clara y alcance el punto de cinta. Al levantar las varillas, la masa debe caer dejando un dibujo visible durante unos segundos.
- Añadimos los ingredientes tamizados en dos tandas. Los incorporamos con una espátula, mediante movimientos envolventes, pasando por el fondo del bol y girándolo poco a poco. Dejamos de mezclar en cuanto no veamos restos secos.
- Extendemos la masa sobre la bandeja formando una capa regular, especialmente en las esquinas. Horneamos durante 10-12 minutos. La plancha estará lista cuando la superficie recupere su forma al presionarla suavemente; no esperamos a que se reseque ni a que los bordes queden duros.
- Volcamos el bizcocho recién salido del horno sobre otro papel vegetal limpio. Retiramos el papel de la cocción y, ayudándonos con el nuevo, lo enrollamos todavía caliente por uno de los lados cortos. Lo dejamos enfriar así para que memorice la forma y no se abra al montarlo.
- Cuando esté frío, lo desenrollamos con cuidado y lo dividimos en cuatro rectángulos iguales, cortando primero por la mitad a lo largo y después a lo ancho.
- Pincelamos cada rectángulo con la leche. Damos solo una pincelada ligera, suficiente para que la miga quede tierna. No hace falta gastar toda la leche si vemos que el bizcocho ya está flexible.
- Ponemos la nata y el bol bien fríos. La batimos hasta que empiece a tomar cuerpo, añadimos el azúcar glas y continuamos hasta obtener una nata firme pero cremosa. Paramos antes de que se vuelva granulosa.
- Repartimos la nata sobre los cuatro rectángulos y dejamos alrededor un borde de un centímetro. Encima extendemos una capa fina de mermelada, sin presionar para que no se mezcle por completo con la nata.
- Enrollamos cada pieza con suavidad, sin apretar hasta expulsar el relleno. Colocamos los cierres hacia abajo y dejamos los cuatro rollitos 30 minutos en la nevera. Fríos mantienen mejor la forma durante el baño.
- Troceamos el chocolate al 52-55 % de cacao y fundimos unas tres cuartas partes al baño maría suave o en el microondas. Si usamos microondas, calentamos en tandas cortas y removemos entre una y otra. Incorporamos el resto y seguimos mezclando hasta que no queden trozos.
- Ponemos una rejilla sobre una bandeja. Sumergimos primero la base de cada rollito en el chocolate, lo colocamos sobre la rejilla y vertemos más chocolate por encima. Recorremos los laterales con una cuchara para no dejar zonas de bizcocho expuestas.
- Dejamos escurrir el exceso, pasamos los pastelitos a papel vegetal y esperamos a que el chocolate se endurezca. Podemos refrigerarlos unos minutos, pero sin alargar el frío más de lo necesario para que la cobertura no acumule humedad.











Consejos para un Tigretón casero de rechupete
- El fallo que más estropea esta receta es hornear demasiado la plancha. Con dos o tres minutos de más pierde elasticidad y se agrieta al enrollarla.
- La leche se añade con pincel, no a cucharadas. No empapamos el bizcocho, porque la miga húmeda puede despegarse junto con el relleno.
- Al repartir nata y mermelada conviene dejar un borde libre. El relleno avanzará hacia fuera cuando enrollemos, aunque no presionemos mucho.
- Si la nata se vuelve áspera o amarillenta, nos hemos pasado batiendo. Para un corte limpio necesitamos una crema estable, pero no montada en exceso.
- Los 350 g de cobertura permiten bañar los cuatro rollitos sin pelear con un cuenco casi vacío. Parte del chocolate sobrará; podemos recogerlo de la bandeja, dejarlo solidificar y guardarlo para otra receta.
- Recién sacado de la nevera, el chocolate estará muy duro y el relleno tendrá menos sabor. Dejamos los pastelitos 10 minutos a temperatura ambiente antes de comerlos.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails.
Si el rollito se abre al desenrollarlo, casi siempre se ha horneado demasiado o se dejó enfriar plano. Una grieta pequeña se puede colocar en la parte inferior y quedará tapada con el chocolate; cuando la rotura atraviesa toda la plancha, conviene montar piezas más cortas en lugar de forzarla.
La frambuesa aporta una acidez que va muy bien con la nata, aunque se puede cambiar la mermelada por fresa, albaricoque o melocotón. Elegimos una que sea espesa y sin trozos grandes. Si está muy compacta, la removemos aparte, pero no la calentamos justo antes de colocarla sobre la nata.
Cuando la cobertura queda muy gruesa, normalmente el chocolate está demasiado frío. Lo templamos unos segundos y volvemos a remover. No añadimos leche ni agua: unas gotas pueden hacer que el chocolate se agarrote y deje de servir para bañar.
Como llevan nata, deben conservarse en frío, dentro de un recipiente cerrado y durante un máximo de dos días. El bizcocho pierde flexibilidad con el paso del tiempo y el chocolate puede recoger olores de la nevera, de modo que no compensa prepararlos con mucha antelación.
Última revisión: 7 agosto 2026
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