Tipos de cubiertos y para qué sirve cada uno

Tipos de cubiertos y para qué sirve cada uno

Con un tenedor, un cuchillo y una cuchara podemos apañarnos para comer prácticamente cualquier cosa. El problema empieza cuando nos sentamos ante una mesa algo más formal y aparecen dos tenedores distintos, varios cuchillos y cucharas de diferentes tamaños. No están ahí para complicarnos la comida: cada pieza está pensada para trabajar mejor con un determinado alimento.

La forma da bastantes pistas. Un cuchillo de carne necesita cortar y tiene un filo mucho más agresivo; el cuchillo de pescado, en cambio, prácticamente no corta, porque su función es separar una carne delicada de la piel y las espinas. Lo mismo ocurre con el pequeño tenedor de ostras o con la cuchara sopera, más ancha y profunda.

Además, no todos estos cubiertos son imprescindibles ni aparecen en todas las cuberterías. Algunos pertenecen fundamentalmente al servicio formal de mesa, mientras que otros han acabado formando parte de nuestro día a día. Lo útil es saber reconocer los principales y entender para qué sirven.

Tipos de tenedores

Tenedor de mesa o tenedor principal

Es el tenedor grande de cuatro púas que tenemos en cualquier cubertería. Se utiliza para el plato principal y sirve para carnes, verduras, pasta, huevos y prácticamente cualquier comida sólida que no requiera un cubierto específico.

En una mesa con varios tenedores suele ser el más grande y permanece más cerca del plato cuando antes se van a servir otros platos que necesitan su propio tenedor.

Tenedor de ensalada

Es algo más pequeño que el tenedor principal y se reserva para entrantes, ensaladas y platos ligeros. Puede tener tres o cuatro púas según el diseño de la cubertería.

Tiene sentido, por ejemplo, ante una ensalada César, pero en una comida doméstica no necesitamos sacar otro tenedor exclusivamente para la ensalada. Es una pieza relacionada sobre todo con servicios de mesa más completos.

Tenedor de pescado

El tenedor de pescado suele ser algo más pequeño y ancho que el de mesa. Según el diseño, puede presentar una muesca o una púa más ancha que facilita retirar espinas y separar pequeños trozos.

Se utiliza junto al cuchillo de pescado en preparaciones en las que interesa manipular la pieza con delicadeza, como podría ocurrir con un lenguado a la meunière.

Tenedor de postre o de tarta

Es un tenedor pequeño, normalmente de tres o cuatro púas, pensado para postres sólidos. Algunos modelos tienen una de las púas exteriores más ancha y aplanada para poder cortar porciones blandas sin necesidad de utilizar un cuchillo.

Tartas, pasteles y otros dulces similares son su terreno. Con una tarta de queso La Viña, por ejemplo, basta con el propio tenedor para separar cada bocado.

Tenedor de ostras o marisco

Es bastante fácil de reconocer porque resulta pequeño, estrecho y normalmente tiene tres púas. Sirve para desprender y sacar la carne de determinados mariscos de su concha.

Su utilidad se entiende perfectamente al comer ostras: permite despegar el molusco y recogerlo sin tener que utilizar un tenedor grande.

Hay una curiosidad de protocolo: es una de las pocas excepciones en las que un tenedor puede colocarse a la derecha del plato, junto a las cucharas.

Tenedor de servicio

No pertenece al cubierto individual de cada comensal. El tenedor de servicio es más grande y se utiliza para trasladar alimentos desde una fuente hasta el plato.

Puede aparecer solo o acompañado de una cuchara de servicio, especialmente para servir carnes, verduras y preparaciones de cierto tamaño.

Tipos de cuchillos

Cuchillo de mesa

Es el cuchillo habitual de cualquier cubertería. Tiene punta redondeada y filo moderado porque está pensado para alimentos ya cocinados y relativamente fáciles de cortar.

Es el acompañante normal del tenedor principal y sirve para la mayor parte de los platos cotidianos.

Cuchillo de carne o chuletero

Aquí sí necesitamos cortar de verdad. El cuchillo de carne tiene una hoja mucho más afilada y con frecuencia dentada, capaz de atravesar las fibras de una pieza de carne sin tener que ejercer demasiada presión.

Tiene sentido sacar uno ante un entrecot a la plancha o un chuletón. Intentar hacer el mismo trabajo con un cuchillo de mesa poco afilado acaba obligándonos a serrar y aplastar la carne.

Cuchillo de pescado o pala de pescado

Su nombre engaña un poco, porque no está diseñado para cortar como un cuchillo normal. Tiene una hoja ancha, generalmente sin filo y terminada en punta o con una forma ligeramente espatulada.

Sirve para separar la carne del pescado, levantar porciones, apartar la piel y ayudarnos a localizar y retirar espinas. No está pensado para cortar espinas grandes.

Cuchillo de mantequilla

También llamado untador, es pequeño, romo y de punta redondeada. Su cometido es coger una pequeña cantidad de mantequilla y extenderla sobre el pan sin necesidad de utilizar el cuchillo del plato principal.

En servicios formales puede colocarse sobre el pequeño plato destinado al pan y la mantequilla.

Cuchillo de postre

Es una versión más pequeña del cuchillo de mesa y solamente aparece cuando el postre necesita ser cortado. Se utiliza acompañado de un tenedor de postre.

No hace ninguna falta para una crema, un flan o una tarta muy blanda, pero puede resultar útil con determinados pasteles, frutas u otros postres de textura firme.

Tipos de cucharas

Cuchara sopera

Es una de las piezas básicas de cualquier cubertería. Tiene una cavidad grande y profunda que permite recoger una buena cantidad de líquido.

Es la apropiada para sopas, caldos, cremas y guisos con bastante líquido. Una sopa de cebolla es un ejemplo bastante evidente de cuándo utilizarla.

Cuchara de consomé

Es una variante menos habitual. Suele tener una cavidad más redonda y algo más pequeña y se utiliza con caldos claros, consomés y preparaciones similares.

Es una pieza propia de cuberterías bastante completas y podemos vivir perfectamente sin ella en casa.

Cuchara de postre

Tiene un tamaño intermedio entre la cuchara sopera y una cucharilla. La cuchara de postre se utiliza para cremas, flanes, helados, frutas preparadas y otros dulces que no se comen cómodamente con tenedor.

No debe confundirse con la cucharilla de café, que es bastante más pequeña.

Cucharilla de té

Es pequeña y de uso muy polivalente. Además de remover té y otras bebidas, puede emplearse con yogures, pequeños postres o para añadir azúcar.

La denominación y el tamaño pueden variar algo entre fabricantes, por lo que cucharilla de té y cucharilla de café no siempre significan exactamente lo mismo en todas las cuberterías.

Cucharilla de café

Está diseñada para acompañar tazas pequeñas y suele ser más corta que la cucharilla de té. Resulta especialmente lógica con un café expreso, donde una cuchara grande sería bastante incómoda.

Existen incluso cucharillas todavía menores, conocidas como cucharillas de moka o demitasse.

Cubiertos de servicio que también conviene reconocer

Una cosa son los cubiertos con los que comemos y otra los empleados para trasladar o repartir la comida. Entre los cubiertos de servicio más habituales están la cuchara y el tenedor de servir, el cucharón para sopas y salsas, la pala de pescado y la pala para tartas.

También podemos incluir aquí las pinzas de servicio, aunque técnicamente se salgan de la clásica división entre cuchillos, tenedores y cucharas. Son especialmente cómodas para ensaladas, piezas de bollería, hielo y alimentos que conviene coger sin pinchar.

La pala de tarta tiene una superficie ancha y triangular que permite introducirla debajo de una porción ya cortada y trasladarla al plato sin destrozarla. Su función, por tanto, no es cortar la tarta, sino servirla.

El cucharón, por su parte, tiene un mango largo y una cavidad muy profunda. Está pensado para llevar sopa, caldo, salsa o guisos líquidos desde una olla o sopera hasta el plato.

Cómo se colocan los cubiertos en la mesa

Aquí hay una regla que resuelve casi todo: los cubiertos se utilizan de fuera hacia dentro, siguiendo el orden de los platos que se van a servir. Por eso la colocación depende del menú y no de llenar la mesa con todas las piezas disponibles.

Los tenedores se colocan normalmente a la izquierda. Los cuchillos van a la derecha, con el filo orientado hacia el plato, y las cucharas se sitúan también a la derecha cuando forman parte del menú. El tenedor de ostras constituye una excepción y puede aparecer en ese lado.

Los cubiertos de postre pueden colocarse sobre el plato en determinados montajes o presentarse cuando llega el propio postre. En una comida corriente tampoco es necesario montar desde el principio una mesa propia de un banquete: solo deberían aparecer los cubiertos que realmente vayamos a utilizar.

¿Qué cubiertos necesitamos realmente en casa?

No hace falta comprar una cubertería con veinte piezas distintas por comensal. Para el uso cotidiano basta con disponer de tenedor de mesa, cuchillo de mesa, cuchara sopera y cucharillas, además de algún cubierto pequeño para los postres.

A partir de ahí merece la pena ampliar según lo que cocinemos. Unos buenos cuchillos de carne son útiles si preparamos filetes, chuletones o entrecots con frecuencia. Los cubiertos de pescado pueden interesarnos si solemos servir piezas enteras y queremos una mesa algo más cuidada.

Una pala para tartas, unas pinzas y un buen juego de cuchara y tenedor de servicio suelen resultar bastante más útiles en una casa que muchos cubiertos individuales extremadamente especializados.

Y tampoco sirve de mucho tener una cubertería enorme si la tratamos mal. El acero inoxidable habitual admite normalmente el lavado a máquina, aunque siempre conviene atender a las indicaciones del fabricante, especialmente en piezas con mangos de otros materiales. Además de limpiar los cubiertos, mantener correctamente el lavavajillas ayuda a evitar restos, manchas y malos resultados de lavado.

Algunas dudas habituales sobre los cubiertos

¿El cuchillo de pescado tiene que estar afilado? No. Precisamente su característica es que no necesita un filo agresivo. Su trabajo consiste en separar, levantar y apartar las diferentes partes del pescado.

¿Es obligatorio utilizar un tenedor distinto para la ensalada? En absoluto. Forma parte de determinados servicios de mesa, pero en una comida normal podemos utilizar perfectamente el tenedor principal.

¿La cuchara de postre y la cucharilla de café son iguales? No. La primera es apreciablemente mayor y está pensada para comer; la segunda está adaptada al tamaño de una taza pequeña.

¿Hay que poner todos los cubiertos sobre la mesa? Tampoco. La cubertería debe responder a lo que vayamos a servir. Poner un cuchillo de pescado cuando no habrá pescado o tres tenedores para una comida de dos platos no aporta nada.

Al final, la lógica es bastante sencilla: el tamaño, el filo y la forma de cada cubierto responden al alimento que debe manipular. Entendiendo eso resulta mucho más fácil reconocer cada pieza que intentando memorizar una lista interminable de nombres.

5/51 voto


Categorías: Actualidad gastronómica Escuela de alimentación: cocina, técnicas e ingredientes

También te encantará...


Sobre el autor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Recetas de Rechupete » Actualidad gastronómica » Tipos de cubiertos y para qué sirve cada uno