Para 6
2.2€/pers.
290kcal/100g
Ingredientes
- 250 g de queso mascarpone
- 200 ml de nata para montar
- 140 g de azúcar
- Ralladura de limón
- 160 ml de zumo de limón
- 200 g de bizcochos de soletilla
- 200 ml de agua
Hay postres que funcionan bien durante todo el año y otros que parecen pensados para cuando apetece algo más ligero después de una comida abundante. En esos momentos se agradece un dulce que tenga sabor, pero que no resulte pesado.
Ahí es donde encaja perfectamente este tiramisú de limón. Mantiene la idea del famoso postre italiano, pero sustituye el café por un toque cítrico que lo hace mucho más fresco y sorprendente.
El tiramisú tradicional nació en la región italiana del Véneto y su versión más conocida lleva café, cacao y una crema suave de mascarpone. Con el paso del tiempo han aparecido muchas variantes que adaptan la receta a otros sabores.
Entre ellas destaca el tiramisú de limón, muy popular en zonas del sur de Italia donde los cítricos forman parte habitual de la repostería. El resultado es un postre más ligero en sabor, ideal para terminar una comida sin esa sensación de pesadez que a veces dejan los dulces más intensos. Además, al no llevar café ni alcohol fuerte, suele gustar a todo el mundo. Eso explica que cada vez aparezca más en cartas de restaurantes y blogs de cocina.
Si te gustan los postres cremosos y fáciles de montar en capas, en nuestro blog puedes encontrar el tiramisú italiano clásico, la receta tradicional con café y cacao que nunca falla, el tiramisú de fresas, una versión más afrutada y muy vistosa o la tarta fría de limón, un postre refrescante perfecto para el verano.
Receta casera de tiramisú de limón

Preparación paso a paso
- Empezamos preparando el almíbar de limón que servirá para empapar los bizcochos. En un cazo ponemos el agua, el azúcar y el zumo de limón.
- Llevamos la mezcla al fuego y removemos hasta que el azúcar se disuelva completamente. Dejamos hervir un par de minutos y retiramos del fuego.
- Dejamos enfriar el almíbar mientras continuamos con la receta. Este paso es importante para que los bizcochos no se deshagan al mojarlos.
- Ahora preparamos la crema. En un bol grande añadimos el mascarpone junto con el azúcar y la ralladura de limón.
- Mezclamos con unas varillas hasta obtener una crema suave y sin grumos. Conviene hacerlo con calma para que el queso mantenga una textura cremosa.
- En otro bol montamos la nata bien fría hasta que esté firme. No hace falta que quede excesivamente dura, solo con buena consistencia.
- Añadimos la nata montada al mascarpone poco a poco y la incorporamos con movimientos suaves y envolventes. De esta forma conseguimos una crema ligera y muy aireada.
- Incorporamos el zumo de limón y mezclamos de nuevo con suavidad para integrar todos los sabores. La crema quedará ligeramente más fluida, pero seguirá teniendo buena consistencia.
- Preparamos ahora el montaje del tiramisú. Mojamos rápidamente los bizcochos de soletilla en el almíbar de limón. No conviene dejarlos demasiado tiempo para que no se rompan.
- Colocamos una primera capa de bizcochos en la base del molde o fuente donde vayamos a servir el postre.
- Extendemos encima una capa generosa de la crema de mascarpone y limón. La repartimos bien con una espátula para que quede uniforme.
- Volvemos a colocar otra capa de bizcochos empapados en almíbar y cubrimos nuevamente con crema.
- Repetimos el proceso hasta terminar con una última capa de crema en la superficie.
- Alisamos la parte superior con una espátula y decoramos con un poco de ralladura de limón.
- Llevamos el tiramisú a la nevera y lo dejamos reposar al menos tres horas. Durante este tiempo los bizcochos absorberán el sabor del limón y la crema se asentará.
Cuando llegue el momento de servirlo solo queda cortar una buena porción y disfrutar. Es uno de esos postres que desaparecen de la mesa más rápido de lo que cuesta prepararlos.














Consejos para un tiramisú de limón de rechupete
- Un detalle importante es utilizar limones frescos, ya que el sabor del postre depende en gran parte de su aroma. La ralladura aporta un toque muy agradable, así que merece la pena usar fruta de buena calidad.
- Si prefieres una textura todavía más suave puedes preparar el tiramisú el día anterior. El reposo en frío hace que la crema se asiente mejor y los sabores se integren.
- También puedes servirlo acompañado de frutos rojos, fresas o frambuesas. El contraste entre la acidez de la fruta y la crema de limón queda muy bien.
- En algunas versiones se añade un chorrito de limoncello al almíbar para reforzar el aroma del limón. Es un detalle pequeño que cambia bastante el carácter del postre.
- Otra opción interesante es sustituir parte del zumo de limón por zumo de lima. El resultado es un tiramisú algo más aromático y con un punto diferente.
- En ciertas zonas de Italia se prepara incluso con galletas tipo savoiardi aromatizadas con cítricos, lo que intensifica aún más el sabor.

Algunas dudas que te pueden surgir. Contestando vuestros mails
Muchos lectores preguntan si el tiramisú de limón se puede congelar. No es lo más recomendable, ya que la textura de la crema puede cambiar al descongelarse.
Otra duda frecuente es si se puede preparar sin nata. Sí, aunque la crema quedará más densa. En ese caso se puede aumentar ligeramente la cantidad de mascarpone.
También es habitual preguntar cuánto tiempo se conserva en la nevera. Bien refrigerado y tapado, aguanta sin problema entre dos y tres días manteniendo su textura y sabor.
Última revisión: 26 abril 2026
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