Tortilla de patatas con chistorra, receta tradicional, jugosa y llena de sabor

Tortilla de patatas con chistorra, receta tradicional, jugosa y llena de sabor

Icono personas Para 4Icono euro 2.9€/pers.Icono calorias 225kcal/100g

Ingredientes

  • 500 g de patatas (variedad para freír)
  • 150 g de chistorra
  • ½ cebolla grande
  • 6 huevos camperos
  • 500 ml de aceite de oliva suave para freír
  • Sal

La tortilla de patatas forma parte del ADN de la cocina española y admite casi tantas versiones como cocineros. Con cebolla o sin ella, más o menos cuajada, con pimientos, verduras o embutidos, cada casa tiene su receta favorita. La incorporación de la chistorra, muy típica de Navarra y del País Vasco, es una de esas variantes que se han ido extendiendo porque el resultado es sencillamente espectacular.

La grasa que desprende la chistorra durante la cocción aporta un sabor extraordinario a la cebolla y a las patatas. El conjunto mantiene toda la esencia de la tortilla tradicional, pero añade un punto ahumado y ligeramente especiado que hace que cada bocado resulte diferente. Es una receta perfecta tanto para una comida informal como para llevar al campo, preparar un pincho o disfrutar de una cena sin demasiadas complicaciones.

Y para prepararla hemos utilizado la sartén Cerámica Essential de Fissler, una aliada perfecta para cocinar a fuego medio, confitar las patatas de manera uniforme y conseguir una tortilla bien cuajada por fuera y cremosa por dentro. Su revestimiento cerámico antiadherente facilita todo el proceso, desde el pochado de la cebolla hasta el momento más delicado: darle la vuelta a la tortilla sin complicaciones.

Si eres de los que nunca se cansa de una buena tortilla, también puedes preparar la tortilla de patatas tradicional, la tortilla paisana con verduras y jamón, o la tortilla de calabacín si buscas una versión más ligera. Ahora sí, vamos a ponernos con la sartén, porque una buena tortilla siempre merece un poco de atención.

Receta casera de tortilla de patatas con chistorra

Ingredientes para hacer la receta

Preparación paso a paso

  1. Doramos la chistorra. Comenzamos cortando la chistorra en rodajas de aproximadamente medio centímetro de grosor. Es un tamaño perfecto para que mantenga su jugosidad y se reparta bien por toda la tortilla. Ponemos nuestra sartén cerámica Fissler al fuego sin añadir aceite. La propia grasa de la chistorra será suficiente para cocinarla. La dejamos a fuego medio durante unos 4 o 5 minutos, removiendo de vez en cuando para que se dore de manera uniforme y adquiera un ligero toque crujiente por fuera. Cuando esté lista, la retiramos con una espumadera y la dejamos sobre un plato. Reservamos también toda la grasa que haya soltado, ya que nos servirá para cocinar la cebolla y potenciar el sabor del conjunto.
  2. Pochamos la cebolla. Pelamos la media cebolla y la cortamos en juliana muy fina. Aprovechamos la grasa de la chistorra y cocinamos la cebolla a fuego medio-bajo durante unos 12 o 15 minutos. Conviene remover de vez en cuando para que se poche lentamente y quede muy tierna, casi transparente y con un ligero punto caramelizado. Cuando esté lista, la escurrimos ligeramente para eliminar el exceso de grasa y la reservamos junto con la chistorra.
  3. Preparamos las patatas. Limpiamos la sartén y añadimos el aceite de oliva. Mientras alcanza la temperatura adecuada, pelamos las patatas, las enjuagamos bajo el grifo para retirar parte del almidón y las secamos bien con un paño limpio. Las cortamos en rodajas finas e irregulares, el corte clásico de la tortilla de patatas, ya que permite que unas se deshagan ligeramente durante la cocción mientras otras conservan algo de consistencia.
  4. Confitamos las patatas. Cuando el aceite esté caliente, pero sin llegar a humear, incorporamos las patatas. Removemos con suavidad para que todas queden impregnadas de aceite y las dejamos cocinar a fuego medio durante unos 20 o 25 minutos. No buscamos freírlas rápidamente, sino confitarlas poco a poco. Las patatas deben quedar muy tiernas, prácticamente deshaciéndose al presionarlas con una cuchara, aunque algunas empiecen a dorarse ligeramente por los bordes.
  5. Escurrimos las patatas. Cuando estén listas, volcamos cuidadosamente el contenido de la sartén sobre un colador de acero inoxidable. Dejamos que las patatas escurran durante unos minutos para eliminar el exceso de aceite. Reservamos también un poco de ese aceite para utilizarlo al cuajar la tortilla.
  6. Preparamos la mezcla. Cascamos los huevos en un bol grande y los batimos ligeramente con un tenedor o unas varillas. No hace falta hacerlo en exceso; basta con integrar bien claras y yemas. Añadimos las patatas todavía calientes, la cebolla pochada y la chistorra dorada. Mezclamos todo con cuidado para no romper demasiado las patatas. Probamos el punto de sal y corregimos si fuera necesario, teniendo en cuenta que la chistorra ya aporta bastante sabor. Dejamos reposar la mezcla entre cinco y diez minutos para que las patatas absorban parte del huevo y el resultado sea mucho más jugoso.
  7. Cuajamos la tortilla. Ponemos de nuevo la sartén al fuego con un chorrito del aceite reservado. Cuando esté bien caliente, vertemos toda la mezcla procurando repartir las patatas de forma uniforme. Durante los dos o tres primeros minutos cocinamos la tortilla a fuego medio. Con ayuda de una espátula vamos recogiendo ligeramente los bordes para darle una forma redondeada y favorecer una cocción homogénea.
  8. Damos la vuelta. Cuando la base esté bien cuajada y la superficie todavía conserve un ligero brillo, colocamos un plato llano sobre la sartén. Sujetándolo con firmeza, damos la vuelta a la tortilla de un solo movimiento. La deslizamos nuevamente sobre la sartén y dejamos que se cocine entre dos y cuatro minutos más, dependiendo de si nos gusta muy jugosa, al punto o completamente cuajada.
  9. Servimos. Retiramos la tortilla a un plato y la dejamos reposar un par de minutos antes de cortarla. Ese breve reposo ayuda a que el interior termine de asentarse y conserve toda su jugosidad. Después solo queda servirla recién hecha, acompañada de un buen pan y, si apetece, una ensalada sencilla. Es una receta de las que siempre invitan a repetir un trozo más.

Consejos para una tortilla de patatas con chistorra de rechupete

  • Aunque la receta es muy sencilla, hay pequeños detalles que marcan la diferencia. Utiliza patatas de una variedad adecuada para freír, ya que se confitan mejor y consiguen esa textura melosa tan característica de una buena tortilla.
  • No tengas prisa durante la cocción de las patatas. Cocinarlas lentamente es uno de los secretos para que se integren perfectamente con el huevo y la tortilla quede mucho más cremosa. La cebolla, por su parte, debe pocharse despacio para que aporte dulzor sin llegar a tostarse.
  • La chistorra ya aporta bastante grasa y sabor, por lo que no conviene añadir demasiada sal hasta el final. Lo mejor es probar la mezcla antes de cuajar la tortilla y rectificar únicamente si es necesario.
  • Esta tortilla queda perfecta acompañada de una ensalada de tomate aliñada con aceite de oliva virgen extra, unos pimientos verdes fritos o incluso unos pimientos del piquillo.
  • Si vamos a llevar la tortilla al campo o la queremos muy jugosa, debemos mantenerla refrigerada hasta el momento de comerla y, si el huevo va a quedar poco cuajado, utilizar huevo pasteurizado. En verano conviene extremar esta precaución.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails.

Una de las preguntas más habituales es si se puede utilizar chorizo en lugar de chistorra. Sí, aunque el resultado será diferente. La chistorra tiene una textura más fina y jugosa que se integra mejor con la tortilla, mientras que el chorizo aporta un sabor más intenso y una consistencia algo más firme.

También nos preguntáis si la tortilla puede prepararse con antelación. Sin ningún problema. De hecho, muchas personas prefieren dejarla reposar unas horas porque los sabores se asientan y resulta todavía más sabrosa.

Otra consulta frecuente es cómo conseguir que quede muy jugosa. El secreto está en no cocinar demasiado las patatas, dejarlas reposar unos minutos mezcladas con el huevo y controlar el tiempo de cuajado de cada lado.

Muchos lectores también preguntan si se puede congelar. Es posible hacerlo, aunque la textura del huevo cambia ligeramente al descongelarse. Siempre que puedas, es mejor disfrutarla recién hecha o conservarla en la nevera durante uno o dos días.

Por último, una duda clásica: ¿con cebolla o sin cebolla? En esta receta la cebolla tiene un papel importante porque equilibra el sabor intenso de la chistorra y aporta un punto de jugosidad que hace que el conjunto resulte mucho más redondo.

Última revisión: 7 agosto 2026

Hemos trabajado 4 horas y 40 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?

50 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 120 min. para grabar y editar el vídeo, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.

Ilustración

5/54 votos


Categorías: Recetario de cocina Recetas con huevos Recetas con patatas Recetas con pocos ingredientes Recetas de tortillas Recetas de verduras y hortalizas Recetas por técnica

Etiquetas:

También te encantará...


Sobre el autor

Cuéntame qué tal te ha salido la receta, anécdotas, trucos o preguntas. Leo todos los comentarios y respondo siempre a las dudas. Firmado: Alfonso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Recetas de Rechupete » Recetario de cocina » Tortilla de patatas con chistorra, receta tradicional, jugosa y llena de sabor